Antes del viaje de Milei a París, la tensión en el mercado financiero internacional para los activos argentinos se profundizó este lunes, con bonos soberanos en dólares en rojo y el riesgo país cerca de 640 puntos.
El titular de Clarín ubicaba al indicador cerca de 630 puntos, pero el desarrollo señala que el indicador de JP Morgan empeoró más de 20% solo en septiembre.
Según Wise Capital, la escalada responde a presiones internacionales y tensiones internas, con el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses reduciendo el atractivo de los emergentes.
En el plano local, el Banco Central pausó este mes la compra de reservas al mínimo de este año, mientras JP Morgan pronosticó una recesión para la economía argentina en el tercer trimestre.
El frente cambiario también captó atención: el dólar suma $5 este lunes en la ventanilla de los bancos para venderse a $1.550, en un contexto de menor oferta del agro y demanda firme.
En la última semana, a pesar de que el agro siguió liquidando a buen ritmo, estimaron los analistas de Cohen a razón de US$150 millones por día, el BCRA apenas compró US$29 millones.
Si se mantiene ese ritmo, el mes cerraría con compras netas por US$270 millones, un número que no es alarmante pero que enciende una luz amarilla.
La lectura del mercado combina, así, el castigo a la deuda emergente, la volatilidad global, el petróleo alto y los datos negativos de actividad y pobreza que comienzan a pesar en el análisis de los inversores.
Los títulos globales en dólares bajo la Ley de Nueva York se hundieron hasta casi 2%, siguiendo la tendencia del índice de países emergentes, aunque en las últimas semanas la deuda argentina había mostrado un castigo más pronunciado que el resto de sus pares.
El indicador de JP Morgan acumula un salto superior al 50% desde su mínimo de julio, y se aleja de los mínimos cercanos a los 400 puntos con los que había coqueteado dos meses atrás.
Considerando que la oferta del agro superaría los US$3.000 millones, habría una persistente suba de la demanda que podría ponerle más presión al mercado en los próximos meses cuando la oferta del agro tienda a disminuir, salvo que los precios internacionales sigan subiendo.
Analistas ven que, en un contexto de menor oferta del agro, la demanda sigue firme y el Banco Central no quiere convalidar grandes movimientos del tipo de cambio.
Con información de: Clarín - Último Momento.

Comentarios