El mercado financiero argentino cerró este lunes con señales de presión: los bonos soberanos bajaron en promedio 0,8% y el riesgo país de JPMorgan subió 28 unidades hasta 675 puntos básicos, el nivel más alto desde el 28 de octubre de 2025.
El indicador tocó un máximo intradiario de 678 puntos por la tarde y, en el último mes, acumuló una suba de 150 puntos básicos, equivalente a 28%. En 2026 había marcado su mínimo en 403 puntos el 10 de julio.
En el segmento de deuda, los bonos hard dollar registraron una caída promedio de 5% en el último mes. Para el inversor, el movimiento amplifica la volatilidad en la plaza local.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, explicó que la suba responde a una combinación de factores: la suba de tasas en Estados Unidos tras el último dato de inflación, una mayor aversión global al riesgo emergente y la cercanía del calendario electoral de 2027.
El especialista señaló que no ve un deterioro en los fundamentos que sostienen la capacidad de pago, porque el superávit fiscal se mantiene, el BCRA sigue acumulando reservas y el Tesoro consiguió un rollover del 136% en su última licitación.
Lazzati agregó que la corrección está más vinculada a la incertidumbre que a los números de la economía y recomendó no vender en medio de la volatilidad, sino recomponer posiciones de manera gradual.
El especialista señaló que la convergencia del riesgo país no es lineal y que este tipo de correcciones son parte del proceso. Con bonos de la parte larga de la curva que ya rinden por encima del 12% en dólares, los precios actuales incorporan un escenario bastante exigente.
Mauro Carrizo, head of wealth management de Cocos, destacó que la tasa larga norteamericana viene subiendo: el bono del Tesoro a 10 años está en la zona de 5,15%. Según su lectura, la tendencia de fondo la marca la tasa global, aunque lo local agrega ruido.
El analista señaló que esto opaca algo que debería ser lo central del análisis: el BCRA sigue comprando reservas. En otro contexto, ese dato tendría un impacto positivo mucho más visible en los bonos.
Carrizo añadió que el riesgo país será volátil de acá en adelante y que va a ser difícil verlo nuevamente en la zona de 400 puntos básicos, incluso si la tasa afuera afloja. Ya entramos en un contexto de ruido político, y por más que las variables globales se acomoden, la incertidumbre local va a seguir presente.
En acciones, las pérdidas encabezadas por Bioceres (-10,5%) y Edenor (-4,6%) en Nueva York se replicaron en la plaza local, donde los papeles argentinos cayeron hasta 5,5%, como Transener, y Edenor retrocedió 5,1%.
YPF cedió 2,7%, Grupo Galicia 2,6% y Mercado Libre ganó 0,3% entre los ADR. El cierre volvió a poner en el centro el impacto de las tasas globales y la incertidumbre local sobre las carteras de la plaza local.
En el exterior, la mejora de las compañías tecnológicas sostuvo las cifras positivas de Wall Street, mientras que en la plaza local se impuso la presión vendedora.
La jornada financiera mostró que la presión vendedora se extendió a bonos y acciones, en un contexto donde la tasa global y el ruido local se combinan para marcar el tono de la plaza.
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