El Gobierno enfrenta el desafío de vender previsibilidad económica y política frente al adelantamiento inevitable de la temporada de elecciones y los números para 2027.
Una persona con despacho en Casa Rosada aludió a La Odisea: pidió que los agentes financieros se tapen los oídos con cera y se aten al mástil para no escuchar los cantos de las sirenas de las elecciones.
“Que exista la mínima posibilidad de que vuelva el kirchnerismo hace que muchos salten del barco automáticamente”, dijo un funcionario. Añadió que queda en el Gobierno generar condiciones para minimizar esa posibilidad.
Luis Caputo publicó en X el 11 de mayo que, a su parecer, no hay chance alguna de que gane el kirchnerismo las próximas elecciones. Pero reconoció que el mercado no piensa igual y asigna entre 10% y 15% de probabilidad de que ocurra.
“Resulta que el Riesgo País mide lo que piensa el mercado, no el ministro de Economía”, concluyó el titular de Palacio de Hacienda. El índice del JPMorgan cerró la semana con 646 puntos básicos, luego de tocar 655 puntos, máximo desde el 25 de noviembre del año pasado.
En París, Caputo reconoció que la volatilidad del riesgo país se explica por dos factores: el escenario internacional, con suba del petróleo y de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos, y la incertidumbre local.
“Los inversores son temerosos por naturaleza, no hay nada más timorato que el capital”, se resignaba un importante funcionario que dialoga semanalmente con Javier Milei sobre economía. En tiempos de aversión al riesgo, cada noticia negativa cuesta más caro.
Por eso los voceros oficiales buscan vender previsibilidad hacia adelante: afirman que crecerá la recaudación, el consumo y, en particular, tanto Caputo como Milei aseguraron públicamente que disponen de un poder de fuego de USD 75.000 millones para contener una eventual corrida del dólar antes de las elecciones.
Con la política fiscal como principal ancla económica y de expectativas, Javier Milei se decidió a ratificar ante los suyos que tampoco variará su política monetaria. En su entorno afirman que flexibilizarla convalidaría un incremento de precios.
“La recuperación de los salarios solo se va a poder hacer erradicando la inflación”, sostienen. No habrá mayores medidas de estímulo: solo una ratificación de la hoja de ruta económica.
Los estrategas políticos del Gobierno pasan al rol protagónico de las próximas semanas. Aunque le gustaría, Patricia Bullrich no estará en las tratativas con las provincias y espacios aliados, mientras realiza declaraciones aun más rupturistas.
En prácticamente todos los sectores de la Mesa Política creen, o eligen creer, que está negociando poder a nivel interno. “No es ingenua. Más allá de que quiera, no tiene los votos para romper o competirle a Javier”, indica un asesor externo que mira los números de los sondeos.
En la Casa Rosada tienen a Javier Milei en 33 puntos cuando se pregunta intención de voto contra numerosos integrantes de la oposición. Es un número significativo cuando se lo mira hacia unas PASO o una primera vuelta.
De los datos que han recibido, uno les llamó la atención: Myriam Bregman estaría superando las dos cifras en intención de voto y llegaría casi a 12 puntos. La pregunta por la polarización queda en el aire.
Con información de: Infobae, 04 de octubre de 2026.

Comentarios