El Ministerio de Economía anunció el llamado a licitación para concesionar la terminal de micros de Retiro, que desde 1993 opera bajo la gestión de TEBA SA, empresa del fallecido empresario Néstor Otero y ahora en manos de sus herederos.
La decisión llega después de más de dos décadas de prórrogas desde que venció la concesión original en 2005. Pese a algunas remodelaciones menores, la terminal mantiene los problemas históricos de infraestructura que afectan a los 10 a 12 millones de pasajeros anuales que la utilizan.
"Se convocará a licitación pública bajo el régimen de iniciativa privada para su modernización integral con inversión 100% privada: más capacidad, mejores servicios y una experiencia renovada para millones de pasajeros", informó el ministerio a través de sus redes sociales.
La terminal de Retiro es considerada el principal nodo de transporte terrestre de larga distancia del país, con más de 300 mil servicios anuales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con todo el territorio nacional y países limítrofes. En temporada alta, llega a mover hasta 2 millones de pasajeros mensuales.
Este es el tercer intento de renovar la concesión. Durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando Horacio Rodríguez Larreta gobernaba la Ciudad, se realizaron dos llamados fallidos que contemplaban el traspaso a la órbita porteña. Ahora, el proceso parece mantenerse en jurisdicción nacional.
El nuevo proyecto busca "modernizar integralmente la terminal y su entorno, mejorar la experiencia de los usuarios, optimizar su operación y ampliar su capacidad, incluyendo la incorporación de nuevas dársenas y una planificación alineada con la demanda futura", según el comunicado oficial.
La última inversión significativa en Retiro se realizó entre 2020 y 2021, durante la pandemia, cuando la estación estuvo cerrada 9 meses. Sin embargo, las mejoras no lograron resolver los problemas estructurales de una terminal diseñada en los años 90.
Uno de los desafíos pendientes es mejorar la conectividad con el resto del complejo de transporte. Actualmente, para trasladarse desde la terminal de micros hacia las estaciones de tren (Mitre, San Martín y Belgrano Norte) o hacia los subtes E y C, los pasajeros deben salir a la calle por la única rampa peatonal habilitada.
La concesión tendrá una vigencia de 30 años, período durante el cual el concesionario asumirá la totalidad de la inversión y operación, percibiendo los ingresos de la explotación y abonando un canon mensual al Estado Nacional. El Ministerio de Economía será la autoridad encargada del proceso licitatorio.
Aunque ya circulan empresas interesadas y hasta renders del proyecto, aún restan definirse las fechas de inicio y condiciones específicas del llamado a licitación que podría transformar definitivamente uno de los nodos de transporte más importantes del Área Metropolitana de Buenos Aires.

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