El remisero Ariel, último testigo que vio con vida a Agostina Vega, brindó detalles escalofriantes sobre los minutos previos a la desaparición de la adolescente que mantiene en vilo a todo el país. Su testimonio, clave para la investigación, revela comportamientos sospechosos del principal acusado.
Según relató el conductor, la menor se acercó a la remisería a las 22:35 del sábado y pidió ser trasladada hasta el cruce de Mariano Fragueiro y Juan del Campillo, en el barrio Cofico de Córdoba. "Me llamó la atención porque es una zona cercana a los hoteles por hora", destacó Ariel en diálogo con medios nacionales.
Durante el viaje, Agostina le explicó que iba a encontrarse con "el novio de la mamá para hacerle una sorpresa". El remisero notó que la adolescente "iba distraída, alegre, conversando casi todo el camino" y que, a diferencia de otros jóvenes, no usaba el celular durante el trayecto.
Al llegar al destino, Ariel observó a un hombre joven con campera oscura y capucha que lo esperaba del otro lado de la calle. "Me dio la sensación de que me ocultaba la cara", declaró el conductor. El sospechoso cruzó para pagar el viaje: $11.300, pero solo tenía $9.500 y completó con un billete de un dólar.
"Lo que me pareció sospechoso es que no me miraba a la cara. Se puso de costado, se apoyó entre las dos puertas del auto y me hablaba de costado", describió Ariel. Según su testimonio, el hombre medía aproximadamente 1,80 metros, tenía entre 30 y 35 años, y sus rasgos faciales le recordaron al futbolista Rodrigo De Paul, aunque "más demacrado".
El remisero también notó que Agostina vestía "ropa muy liviana, de entrecasa, no de fiesta" con un buzo fino bordó con letras en el pecho. Cuando se encontraron, "la forma de saludo no fue de novios, pero obviamente lo conocía", indicó el testigo.
Tras el pago, ambos salieron caminando uno al lado del otro hacia la calle Valle San Martín. Minutos después, el celular de Agostina se apagó y no volvió a encenderse, convirtiéndose este momento en el último registro de la adolescente.
El caso ha generado una fuerte conmoción no solo en Córdoba sino en todo el país, especialmente en el AMBA, donde familias siguen con preocupación los avances de la investigación. Claudio Barrelier, identificado como el hombre que esperaba a Agostina, permanece detenido como principal sospechoso de la desaparición.
La Justicia cordobesa continúa trabajando en el caso mientras se intensifica la búsqueda de la menor. El testimonio de Ariel se ha convertido en una pieza fundamental para reconstruir los últimos momentos de Agostina antes de su desaparición.

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