El proyecto de reforma electoral que busca eliminar las PASO ingresó este miércoles al Senado, donde el oficialismo enfrenta un panorama complejo al no contar con el respaldo de sus principales aliados para aprobar la iniciativa antes de las elecciones presidenciales de 2027.
Patricia Bullrich, jefa del oficialismo en el Senado, ya comenzó a trabajar en una estrategia alternativa tras confirmarse que La Libertad Avanza no tiene los votos necesarios para cumplir el objetivo máximo de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien impulsa fuertemente la eliminación de las primarias.
El escenario se complica porque tanto el PRO como la UCR se oponen a borrar las PASO, argumentando que funcionan como un mecanismo ordenador de las internas partidarias. Esta resistencia obliga al oficialismo a buscar alternativas para acercarse a los 37 senadores que exige la ley por tratarse de una reforma electoral.
Entre las opciones que analiza Bullrich figura una elección optativa, una suerte de primarias abiertas (PAS) que podría seducir al macrismo, aunque divide a los radicales por la falta de financiamiento estatal y las dudas jurídicas que genera. El bloque que comanda Eduardo "Peteco" Vischi evalúa presentar una propuesta alternativa cuando inicien las negociaciones.
Otra alternativa contempla internas partidarias con afiliados más aquellas personas que se anoten en un padrón, incluyendo la opción del voto digital para garantizar transparencia y evitar influencias externas en los resultados.
Como referencia del escenario político, en febrero de 2025 el Senado aprobó la suspensión de las PASO con 43 votos afirmativos, 20 negativos y 6 abstenciones. Entre los votos positivos estuvieron libertarios, PRO, el grueso del radicalismo y 11 senadores peronistas que prefieren la interna partidaria porque entienden que con las PASO "cualquier outsider le puede ganar al dirigente más formado".
De ese lote peronista, 9 senadores siguen en sus bancas tras el recambio de diciembre, como el tucumano Juan Manzur y los representantes de Convicción Federal Guillermo Andrada (Catamarca) y Carolina Moisés (Jujuy), quienes piden eliminar la normativa aprobada en 2009 durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Partiendo de una base de 21 senadores propios, La Libertad Avanza podría sumar algunos provinciales y sectores del peronismo, pero aún así no alcanzaría la mayoría necesaria. Bullrich pretende llegar al recinto con 40 avales para evitar contratiempos, aunque reconoce que no será simple conseguir ese respaldo.
La reforma no se limita solo a las primarias, sino que busca instalar modificaciones más amplias en el sistema electoral argentino, lo que añade complejidad a las negociaciones que se avecinan en el Congreso.

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