La reelección indefinida de los intendentes bonaerenses se convirtió en una pieza central del armado electoral de La Libertad Avanza en la provincia y el conurbano. El Gobierno evalúa avalar la derogación de la ley 15.315 para sumar a la UCR a un frente anti K.
La norma fue aprobada por el gobierno de María Eugenia Vidal en acuerdo con Sergio Massa y el Frente Renovador. Si la Legislatura bonaerense no modifica el límite de dos mandatos, 82 jefes comunales no podrán presentarse a un nuevo mandato en 2027.
En la mesa chica que conduce Karina Milei y que integran Lule y Martín Menem, además de Diego Santilli, hay una mirada distinta a la de Sebastián Pareja, quien rechaza la reelección indefinida. En la Casa Rosada entienden que la ley podría ser una oportunidad para fortalecer la candidatura de Santilli, a quien Milei llama “gobernador”.
El razonamiento es armar un frente electoral que incluya a todo el antiperonismo: el PRO y, en especial, la UCR, con mayor presencia en la provincia que el partido amarillo. Una suerte de remozado Juntos por el Cambio con el que ese espacio logró vencer al peronismo en varias elecciones bonaerenses. Corrido el PRO y absorbido por el oficialismo, será La Libertad Avanza la que lidere la coalición anti K.
¿Por qué sí a la reelección indefinida? Porque es la mejor forma de “pagarle” a buena parte de los radicales que se sumen a la coalición antikirchnerista liderada por los libertarios. Ofrecerles la posibilidad de que el radicalismo pueda reelegir a los actuales 17 intendentes que, si no se modifica la ley, no podrán ir por otro mandato en la provincia. El PRO tiene 3. Algo similar a lo que ocurre con los gobernadores; en esos municipios, los libertarios prometen dejar la zona liberada de candidatos competidores.
Los afectados por la ley son, en total, 53 intendentes del Partido Justicialista, 17 radicales, cinco libertarios, tres macristas y cuatro vecinalistas. La mayor traba reside en el peronismo. Axel Kicillof impulsa el proyecto en el Senado y en Diputados para que se apruebe la modificación. En el partido de Sergio Massa aseguran que, como aprobó con Vidal aquella limitación, no va a juntar votos para bajarla.
Mientras tanto, el cristinismo pretende que la reelección indefinida sea parte de la negociación global por la candidatura presidencial del peronismo para enfrentar a Javier Milei en 2027. Incluso, también se cuela la discusión por las vacantes en la Suprema Corte provincial. Tal es la complejidad, que en la última reunión que el jueves pasado mantuvieron intendentes del PJ con Kicillof, acordaron que sean las estructuras de los jefes comunales las que salgan a militar la reelección indefinida para los legisladores.
En el medio, Sergio Massa busca terciar entre ambos polos, sin abandonar su ambición presidencial. Sobre todo luego de que el asesor Santiago Caputo sostuviera en una reunión de la mesa política que en una interna entre Kicillof y Massa, el tigrense sería el vencedor. Y Kicillof acaba de confirmar su intención de que haya una competencia entre postulantes presidenciales en el PJ, más allá de si ocurre vía PASO o interna partidaria.
Con información de Clarín, el debate por la reelección indefinida sigue abierto en la Legislatura bonaerense.

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