El recorte presupuestario del 2% anunciado por el Gobierno nacional golpeó fuerte al Ministerio de Salud, con una reducción de $63.000 millones que preocupa especialmente por su impacto en los barrios más vulnerables del Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires.
La medida, establecida en la decisión administrativa 20/2026, afecta principalmente al programa Remediar, que desde 2002 distribuye medicamentos gratuitos en centros de salud de atención primaria. En el conurbano bonaerense, este programa atiende a miles de familias en La Matanza, Quilmes, Lomas de Zamora y otros distritos donde el acceso a medicamentos es crítico.
El ex secretario de Salud Adolfo Rubinstein, actual director del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), advirtió sobre las "profundas consecuencias que estas políticas pueden generar en el mediano y largo plazo, especialmente en la población más vulnerable".
El programa más golpeado es el de "Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica", que sufrió un recorte de $20.000 millones. Este programa incluye el Banco de Drogas Oncológicas y la provisión de medicamentos esenciales que llegan a los centros de salud de barrios como Villa 31, Isla Maciel y el bajo Flores.
Según datos del Ministerio de Economía, el presupuesto total de Salud pasó de $7.402.959 millones previstos inicialmente a $6.661.403 millones, una reducción de más de $741.556 millones. Lo más preocupante es que solo se ejecutó el 31,5% del presupuesto en la primera mitad del año.
El ministro Mario Lugones defiende la medida argumentando que busca "evitar superposiciones de áreas" y "reordenar el sistema", delegando más competencias a las provincias. Sin embargo, para los profesionales de la salud que trabajan en el conurbano, esto significa menos recursos para atender a quienes más los necesitan.
El programa Remediar distribuye desde antibióticos hasta medicamentos para enfermedades crónicas y anticonceptivos, con una logística que llega a cada rincón del AMBA. "Se está desmantelando bajo el concepto de que todo lo tienen que bancar las provincias. Esto va a repercutir en los indicadores sanitarios", alertó Rubinstein.
Para las familias del conurbano que dependen de estos medicamentos gratuitos, el recorte representa un golpe directo a su economía doméstica. En barrios donde el 60% de los hogares tiene problemas para acceder a tratamientos médicos, la reducción del programa Remediar puede significar la diferencia entre curarse o no.
Desde el Ministerio aseguran que "no habrá perjuicio a los pacientes" porque se optimizaron las compras centralizadas, pero la realidad en los centros de salud del Gran Buenos Aires muestra otra cosa: menos medicamentos disponibles y más familias que deberán elegir entre comprar remedios o comida.

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