Un espacio histórico de la cultura porteña volvió a brillar. El Teatro Santa María, ubicado en Montevideo 842 en Barracas, reabrió sus puertas el martes por la noche con una gala que reunió a figuras del espectáculo, el deporte y los medios en una celebración que marcó el inicio de una nueva etapa para este sitio legendario.
La reinauguración se realizó con La Máquina Tanguera, el espectáculo de Mora Godoy que combina danza, música en vivo y proyecciones audiovisuales. La bailarina, acompañada por la Orquesta Ensamble Aeropuertos Argentina, desplegó un show de alto nivel artístico que volverá a escena el sábado 27 de julio.
Entre los asistentes destacados se encontraban Mario Pergolini, quien posó de excelente humor para la prensa en la puerta del teatro, y Carlos Tévez, que se ubicó junto al conductor en la zona media de las butacas. El Apache, más acostumbrado a los flashes, se sacó fotos con músicos, famosos y curiosos que se acercaron al lugar.
Del mundo del espectáculo dijeron presente figuras como Gabriela Acher, Patricia Palmer, Pablo Alarcón, Marcelo De Bellis, Carlos Rottemberg, Barby Simmons y Toti Pasman, entre otros. La previa transcurrió en el hall de época, de techos altos y araña imponente, entre puestas al día y anécdotas.
Héctor Cavallero, director del teatro, destacó en su discurso de bienvenida el apoyo de Horacio Paolini como mecenas del proyecto, y agradeció especialmente a Eduardo Eurnekián y la Fundación América que respalda la orquesta ensamble. "Ellos llenaron de talento y aplausos este lugar y espero que eso se mantenga muchos años más", concluyó.
El espectáculo incluyó las actuaciones de dos jóvenes solistas de lujo: el violinista Marcos Carreras, de 12 años, y el pianista Ulises Belén, de 13 años, con versiones personalísimas de "El día que me quieras" y "Adiós Nonino", respectivamente.
Construido en la década del 30 en una manzana donada a la Acción Católica Argentina, el Santa María tiene una rica historia cultural. A comienzos de los 80, su escenario fue testigo de lo más destacado del jazz y el folklore, con artistas como Raúl Carnota y el Trío Vitale. Luego abrió paso al rock y hasta bien entrados los 90 fue parada ineludible de la escena under, con conciertos legendarios de Don Cornelio, Los Pericos, Ratones Paranoicos y Los Fabulosos Cadillacs.
Ahora, mientras camina rumbo al centenario, el Teatro Santa María apuesta al tango como eje de su nueva programación, consolidándose como un espacio que combina tradición e innovación en el corazón de la cultura porteña.

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