Martín Rappallini advirtió que, si el Gobierno mantiene el apretón cambiario y monetario, la economía argentina no crecerá. Su diagnóstico llega en un momento de caídas de actividad en varios rubros industriales.
En una entrevista, Rappallini describió a la industria como el sector más impactado por la transición hacia un mercado cambiario único, la apertura económica y la necesidad de bajar impuestos. Señaló que hay rubros con caídas entre el 10% y el 20%.
Rappallini consideró que la Argentina necesitaba un proceso para manejar la inflación, organizar las cuentas públicas e integrarse al mundo. En esa transición, la industria queda expuesta por la caída de actividad y la apertura.
Entre los sectores más golpeados mencionó textil, calzado, metalmecánica, materiales para la construcción y alimentos. En cambio, destacó alguna recuperación en medicamentos, por una demanda más inelástica, y del otro lado a refinación de petróleo y minería.
Rappallini señaló que la industria enfrenta menores ventas y menores precios, mientras el costo argentino se modificó, pero muy poco. Esa combinación explica, según su lectura, la presión sobre la actividad industrial.
Para Rappallini, la Ley Laboral fue importante y representa un avance. Sin embargo, advirtió que la implementación, la mejora de la productividad y la baja de la litigiosidad son procesos que llevan tiempo.
Rappallini comparó la etapa actual con experiencias de México, Brasil, Chile, Portugal o Israel. Dijo que pasar de una economía inflacionaria a una desinflacionaria puede llevar a valores como el 2% actual y después a cero, aunque con problemas de actividad.
Según su análisis, Argentina entró en esta etapa con una acumulación de impuestos muy alta. Por eso, afirmó que el costo argentino es hoy más importante que en los 90.
Consultado por la disposición del Gobierno a bajar impuestos, Rappallini reconoció que hay conciencia de esa necesidad. Planteó un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional (RICI) para aliviar a los sectores más golpeados, especialmente Pymes y actividades de mano de obra intensiva.
También señaló la agresividad china como un factor adicional para la industria. En ese marco, propuso que Argentina alcance, por lo menos, los niveles de impuestos de la región.
La propuesta incluye una reducción de 20% de impuestos, pero con un énfasis en tomarlos a cuenta del IVA. El objetivo, explicó, es evitar incentivos a la informalidad y dejar un IVA efectivo de entre 7% y 9%.
Sobre el costo fiscal del RICI, Rappallini estimó que en esta primera etapa no sería tan alto porque involucra un sector Pyme y muchos sectores con informalidad. Además, algunos rubros ya tienen beneficios en aportes patronales o toma a cuenta del IVA.
Ante la pregunta por el año de mandato restante de la gestión Milei, Rappallini dijo que es difícil generalizar porque la industria es heterogénea. Aun así, sostuvo que una reactivación económica haría más suave el proceso de reacomodamiento.
El debate es relevante para la industria de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, porque las caídas de actividad, el costo fiscal y la apertura afectan a Pymes y a trabajadores de sectores intensivos en mano de obra.
Con información de: Clarín y Último Momento.

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