La explosión llegó sobre el final del empate entre Racing y Barracas Central en el Cilindro. Después de insultar al presidente de la AFA Claudio Tapia por el arbitraje, la hinchada apuntó directamente contra la dirigencia: "La Comisión, la Comisión, se va a la p... que lo parió", bramaron desde las tribunas en un claro mensaje para Diego Milito y su gestión.
La Academia viene a los tumbos: perdió los clásicos ante Independiente y River, cayó contra Botafogo de local y no pudo superar a Aldosivi ni al Guapo. Pero lo que más preocupa son las señales de una interna política feroz que se intensifica semana a semana.
En la madrugada aparecieron pasacalles en la bajada del puente Pueyrredón y calles aledañas con mensajes como "Costas es de Racing" y "Costas estamos con vos". También se sumó un grafiti con la leyenda "Milito, con Racing no se jode". La pregunta que circula en Avellaneda es quién financió esta operación mediática.
Gustavo Costas, consciente de la situación, insiste: "No podemos volver al Racing de los noventa. Si no estamos todos juntos, si nos quieren dividir, nos va a ir mal". El entrenador se ha convertido en mucho más que un técnico: es un símbolo celeste y blanco en medio de la tormenta.
El ex presidente Víctor Blanco se dejó ver en los últimos partidos, manteniéndose activo a solo 14 meses de haber perdido las elecciones. Aunque públicamente no critica a Milito, su presencia genera ruido. Otros dirigentes opositores son más directos: Roberto Torres se expresó por redes sociales y Adrián Fernández, el Oso, fue uno de los que insultaba a "la Comisión" desde la platea.
Cerca del Príncipe creen que hay factores que exceden lo futbolístico. El prometido "salto de calidad" de campaña apunta a la infraestructura: ya se inauguró el colegio de Avellaneda con una inversión de 1.500.000 dólares, mientras que el complejo de Ezeiza está terminado en un 60% y esperan tener un "predio europeo" para fin de año.
El mayor objetivo es la modernización del estadio, que requiere financiamiento externo y gestiones a futuro. Pero la mayoría de los hinchas no miran más allá de la pelotita, y ahí es donde Milito recibe las críticas más duras.
La secretaría técnica del ídolo se encarga de elegir jugadores, todos con aprobación de Costas. Hay casos exitosos como Ezequiel Cannavo, pero también negativos como Matko Miljevic, que llegó desde Huracán por 4 millones de dólares y no rinde. Las lesiones de Valentín Carboni y Elías Torres (ligamentos cruzados) tampoco ayudaron, mientras que Marcos Rojo no logró ser el referente esperado.
Después de un arranque flojo en el Torneo Apertura y un repunte de 9 partidos invictos, llegó la debacle actual. El penal que picó Maravilla contra Independiente, los errores de Rojo ante River y las fallas groseras frente a Botafogo configuran un combo explosivo que tiene a la Academia en su peor momento desde las conquistas de la Sudamericana, la Recopa y las semifinales de Libertadores.

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