El Cilindro volvió a ser un cóctel de bronca para Racing. La séptima derrota en Mozart y Corbatta expuso las miserias de una campaña que, según el relato, es de las peores de la última década.
El club está en caída libre y 2026 será recordado como un año negro. Disputar un torneo internacional, como viene haciendo desde 2015 ininterrumpidamente, se convirtió en una ilusión sin respaldo en esta pobre actualidad.
La Tabla Anual muestra el daño: 32 puntos sobre 84 en juego, apenas el 38% de eficacia, y el club quedó en el 22° puesto. En el Apertura, terminó octavo y avanzó por mejor diferencia de gol frente a Barracas Central.
En el Torneo Clausura, quedan 12 unidades por delante y está a siete de Independiente Rivadavia, último clasificado a los playoffs. Lo separan 13 puntos de la zona de Sudamericana, y para entrar necesita triunfos propios y el descalce de los encumbrados.
El bajón comenzó, según la nota, en el último derby con Independiente. El 4 de abril, en el Libertadores de América, Adrián Martínez picó un penal y Racing se cayó a pedazos. Aunque venció al homónimo del Rojo en Bolivia, no pudo ganar los siguientes siete partidos.
El sueño de repetir la gesta copera de 2024 quedó trunco en la fase de grupos. Seis meses después, Maravilla declaró tras la caída del domingo con Belgrano: “Para nosotros será la final del mundo y así la vamos a jugar”.
El rendimiento del artillero está muy por debajo de sus registros históricos: este año lleva 12 goles, lejos de los 22 de 2025 y los 30 de 2024. En el mercado de pases de 2026 se gastaron 10 millones de dólares, y la mayor inversión fue en Matko Miljevic, por 3 millones.
Miljevic jugó 32 partidos, marcó 4 goles pero perdió el puesto por su displicencia. La imagen del domingo, cuando salió a la cancha con pantalones largos durante el saludo inicial, fue muy viralizada en las redes sociales.
El plantel está en deuda. Se devoró a Gustavo Costas, el ídolo que encabezó las conquistas de la Sudamericana y la Recopa, y llegó a las semis de la Libertadores y a la final del Clausura. Llegó Juan Pablo Vojvoda, avanzó dos rondas en la Copa Argentina pero la derrota en los cuartos con Boca fue lapidaria.
El equipo ganaba 2 a 0 y se lo dieron vuelta en 15 minutos. Vojvoda duró 13 partidos. Y nuevamente se hizo cargo Sebastián Chirola Romero de modo interino y así será hasta el final de la temporada.
Los hinchas cantan Naranjo en Flory y recitan “qué importa el después, toda mi vida fue ayer”. Cuando miran hacia atrás, observan campañas más competitivas. Por eso descargan su fastidio contra Diego Milito, a quien le apuntan por el famoso salto de calidad.
El propio ex delantero, campeón como jugador, secretario técnico y presidente, hizo una referencia a la batalla cultural. Enfatizó que el despegue del club no solo tiene que ver con el fútbol; también con la infraestructura descuidada durante la gestión de Víctor Blanco. Por eso destaca el colegio inaugurado en marzo y el predio de Ezeiza, que será uno de los centros deportivos más modernos del país.
Esta semana se cambiaron las canaletas del Cilindro, donde se sumó un nuevo sector de prensa. Para el fútbol de AMBA, el clásico de Avellaneda llega con una Racing que necesita frenar la caída antes de que la bronca se vuelva irreversible.
Con informacion de: Clarin Ultimo Momento.

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