La dirigencia de Racing, encabezada por Diego Milito, decidió apartar del plantel profesional al lateral izquierdo uruguayo Alfonso Espino tras una fuerte discusión con Sebastián Saja, manager del club. La medida, tomada este jueves, lo deja fuera de la consideración de Sebastián Romero hasta el final de la temporada.
La Academia atraviesa una temporada para el olvido: consumada la eliminación del Torneo Clausura tras la derrota en el Monumental ante River por 1-0, el club de Avellaneda cierra el año con malos resultados, conflictos internos y un clima de tensión constante.
El uruguayo lleva apenas tres meses en el club, tras llegar en el último mercado de pases desde el Rayo Vallecano de España para ocupar el lugar que dejó Gabriel Rojas, transferido al Cruzeiro de Brasil. Pese a haber disputado apenas cuatro partidos en el semestre, quedó en el centro de las críticas por sus actuaciones y su estado físico.
El punto de quiebre llegó tras el Clásico de Avellaneda, en el que Racing e Independiente igualaron 1-1 en el Cilindro. Al final, luego de recibir insultos y escuchar que lo llamaban gordo desde la tribuna, el Pacha se levantó la camiseta y devolvió gestos hacia la popular.
La reacción deterioró la relación con los hinchas y derivó en una sanción económica. Espino rompió el silencio a través de sus redes sociales, donde publicó un pedido de disculpas a los simpatizantes de Racing y asumió la responsabilidad por lo ocurrido.
Después del incidente y de su poca participación, el lateral quedó totalmente relegado en la consideración de Chirola Romero. El técnico no lo incluyó en la lista de convocados para el último duelo frente al Millonario ni para el partido de este viernes ante Aldosivi.
La situación generó la bronca del uruguayo, quien decidió manifestarle su disconformidad a Chino Saja, director deportivo del club. El reclamo derivó en una fuerte discusión, con insultos de por medio entre ambas partes, que terminó de ponerle punto final a su estadía en el club.
La dirigencia resolvió apartarlo del plantel profesional y dispuso que se entrene de manera diferenciada en el predio Tita Mattiussi. De esta manera, el uruguayo de 34 años se perderá los dos compromisos que le restan a la Academia en la temporada, frente a Aldosivi y Barracas Central.
Con contrato vigente hasta junio de 2028, su salida podría adelantarse y concretarse a fin de año, ya sea mediante una transferencia o a través de la rescisión del vínculo. Así, el equipo de Avellaneda cerrará un 2026 para el olvido con una nueva señal de crisis futbolística e institucional.
Con información de Clarín - Último Momento.

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