El psicólogo Carlos Díaz (34) finalmente declaró este jueves en el juicio oral que se desarrolla en San Isidro por la muerte de Diego Armando Maradona, tras dos intentos fallidos. Durante una hora de testimonio, describió al astro como un paciente "inestable e impredecible" con trastornos bipolares y narcisistas.
La declaración se concretó en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, después de que los intentos anteriores fracasaran por el escándalo judicial de la ex jueza Julieta Makintach y problemas técnicos en el sistema de audio. Díaz, quien solo respondió preguntas de su abogado Diego Olmedo, relató con firmeza cada encuentro que tuvo con el "Diez".
El profesional conoció a Maradona 29 días antes de su muerte, el 26 de octubre de 2020, por pedido del abogado Matías Morla. "Maradona estaba bebiendo vino en un sillón. La primera imagen me impactó ya que era igual que mi padre, alcohólico, que falleció unos meses antes por una enfermedad de Parkinson derivada de la adicción", recordó el psicólogo.
Díaz explicó que desde el primer encuentro propuso un "modelo de abstención, consumo cero" de alcohol para tratar la adicción del ex capitán. "Me puso contento que tenía un real deseo de cambio", sostuvo ante los jueces del tribunal bonaerense.
Durante su testimonio, el psicólogo describió las reuniones que mantuvo con el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, quienes ya atendían al paciente. Según relató, ambos profesionales "venían con la idea de hospitalizar y hacer un chequeo" tras la preocupante imagen que dejó Maradona en su cumpleaños en la cancha de Gimnasia de La Plata.
En la Clínica Olivos, donde el astro fue operado de un hematoma subdural, Díaz visitó dos veces a su paciente pero no logró contacto porque estaba durmiendo. "Era inestable e impredecible, como declaró Gianinna", sostuvo en referencia al testimonio de una de las hijas de Maradona.
El profesional enfatizó la importancia de "una red de contención" que incluyera a la familia y el entorno del paciente. Por eso le pidió al sobrino de Maradona, Jonathan Espósito, que elaborara una lista con las bebidas que consumía el ídolo.
"Había un trastorno bipolar y un narcisismo. Podía poner un país de rodillas, pero una copa de alcohol podía ponerte de rodillas a vos", describió Díaz, quien aseguró haber diagramado "un tratamiento a medida" para el ex futbolista.
Según su relato, el 12 de noviembre visitó a Maradona junto a Cosachov y lo vio "bárbaro, con ganas de estar bien". El domingo 15 volvió a verlo: "Estuvimos cerca de cuatro horas hablando, era un escenario que ni me hubiese imaginado. Yo estaba asombrado y contento".
El psicólogo identificó el 18 de noviembre como "un día de quiebre porque Maradona echó a todos". Agregó que en la noche del 21, tres días antes de su muerte, el astro le pidió a su asistente Maximiliano Pomargo "un vaso de cerveza" porque quería beber alcohol. "Son coletazos de lo que pasó el 18", explicó.
Antes de finalizar su declaración, Díaz aclaró el contexto de varias conversaciones que mantuvo con Cosachov y Verónica Ojeda, entre otros. "Todos queríamos lo mejor para Maradona", concluyó el profesional, quien se presentó mencionando que se recibió con diploma de honor en Licenciatura en Psicología con un promedio de 9.12.

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