La tensión entre el Gobierno y los gobernadores volvió a demorar dos proyectos que el Ejecutivo considera urgentes: el Presupuesto y la suspensión de las PASO. En la Casa Rosada no logran armar los números para avanzar con ambas iniciativas, y el peronismo se muestra dispuesto a frenar cualquier intento de modificar el calendario electoral.
Javier Milei apuntó contra La Rioja durante su visita a Catamarca, cuando los reflectores estaban en Brasil. “(Ricardo) Quintela decidió oponerse al RIGI y hoy La Rioja no tiene ni un proyecto productivo. Mientras los gobernadores responsables salen a traer inversiones, él volvió a emitir papelitos para pagarles a los empleados estatales”, dijo frente a Karina Milei, Luis Caputo y Raúl Jalil.
El gobernador riojano no se quedó callado y respondió que Milei pasará a la historia como el “primer presidente que no puso ni un ladrillo”. Quintela tiene asiento permanente en la cumbre de dirigentes peronistas que se reunió la semana pasada en la casa de la provincia de La Pampa.
Sergio Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella, José Mayans y Gerardo Zamora se comprometieron a bloquear los intentos del oficialismo para suspender las PASO. La Casa Rosada no evalúa a todos por igual: elogia a Ziliotto por su racionalidad y diálogo institucional, aunque haya recurrido a la Corte Suprema.
Melella, presionado por la falta de recursos para pagar sueldos estatales, ayudó a esquivar la derogación del DNU 70. Zamora, que dio votos en sesiones clave, podría tomar distancia si su candidatura gana volumen. En los despachos oficiales temen que la imagen negativa de Massa en las encuestas no hunda las aspiraciones electorales del tigrense.
“A Patricia le preocupa más un balotaje con Sergio que con Kicillof”, sostiene un dirigente de confianza de la ex ministra de Seguridad. En el entorno de Cristina Kirchner y cerca del jefe del Frente Renovador niegan que verían con buenos ojos una reforma electoral. La hipótesis es que la expresidenta quiere llenar listas desde San José 1111 y complicar las chances del gobernador bonaerense.
“El problema no somos nosotros, como ellos pretenden instalar. Ellos no tienen los votos para suspender las PASO, porque no los acompaña el PRO, una parte de la UCR ni Patricia (Bullrich)”, calcula Massa en la intimidad. El diagnóstico es certero, pero Kicillof no parece del todo convencido: reunió a 43 intendentes para avisar que aguantará cualquier presión.
El martes, en Lanús, Máximo Kirchner cerró un acto evocando a Néstor Kirchner y pidió la candidatura presidencial para Cristina Kirchner. En Balcarce 50 no quieren apurarse: seguirán conversando con los aliados después de la visita del Papa, aunque el mensaje de León XIV podría complicar al Ejecutivo.
Los votos del peronismo tampoco son los que más preocupan en la Casa Rosada a la hora de pensar en el Presupuesto, el otro proyecto que desvela a Luis Caputo. El riesgo país alcanzó el viernes su pico máximo en el año, y sin una ley fundamental la situación podría agravarse.
El peronismo ya resolvió que se abstendrá en la votación general y buscará influir en las votaciones particulares. En la mesa política de los Milei no cuentan con el bloque del PJ para sancionar el Presupuesto. Diego Santilli recién empezaría este fin de semana a escuchar los reclamos de los aliados.
El PRO condicionó su apoyo al Presupuesto a siete pedidos, según informó Clarín. Para la Ciudad y el conurbano, la demora en el Presupuesto y la pelea por las PASO marcan el clima político de la gestión y el futuro electoral.
Con información de: Clarin

Comentarios