Un posible femicidio sacudió a Tucumán tras el hallazgo del cuerpo de AYudith Nazarena Jerez, de 36 años, en su vivienda de Graneros. El hecho quedó en investigación como homicidio y la fiscalía dispuso pericias para determinar las circunstancias de la muerte.
La mujer fue encontrada muerta el lunes por su hermano, Jesús Alejandro Jerez, quien avisó de inmediato a la policía. Efectivos se trasladaron al domicilio de La Cañada y el personal médico constató que la víctima no tenía signos vitales. Tras el aviso, se puso en marcha un operativo para preservar la escena del hecho.
Fuentes investigativas informaron que la víctima presentaba un golpe a la altura de la sien, que podría corresponder a un impacto o a un posible proyectil. Por ese motivo, los investigadores comenzaron a buscar el arma con la que se habría perpetrado el asesinato. La escena quedó preservada mientras avanzan las pericias.
El denunciante contó que, al momento del hallazgo, no estaban en la casa su sobrina, hija en común de la pareja, de 10 años, ni su cuñado. Durante la requisa de la vivienda, los agentes encontraron a Pablo Salvador P., de 39 años, escondido debajo de una cama en una de las habitaciones. El hombre fue hallado con manchas de sangre en la ropa.
Según el informe policial, el sospechoso admitió haber cometido un grave error con el uso de un arma de fuego. Esa declaración, sumada al estado en que lo encontraron, motivó su detención preventiva. La investigación continúa a la espera de su testimonio formal y de los resultados de las pericias.
La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios del Centro Judicial de Concepción, subrogada por el fiscal Carlos Sale. El funcionario dispuso la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales, conocido como ECIF, y la realización de la autopsia. El objetivo es determinar los motivos y las circunstancias de la muerte.
La investigación busca establecer el escenario previo al momento en que Jesús Jerez llegó a la casa de su hermana. La víctima llevaba 15 años en pareja con Pablo P. y compartía el manejo de una carnicería que funciona en el mismo terreno donde vivía la familia.
Previo al homicidio, fuentes locales confirmaron que no había registros de denuncias por violencia de género. Tampoco hubo testimonios de vecinos que hubieran alertado sobre situaciones de ese tipo.
El comisario Alfredo Cecenarro sostuvo que los vecinos manifestaron que jamás habían escuchado gritos ni se habían enterado de situaciones de violencia doméstica. Dijo que la pareja tenía discusiones típicas de pareja, más que nada por el tema laboral de la carnicería. Según el jefe policial, ella era quien intentaba mantener el balance económico del negocio.
A la espera de los resultados de todas las pericias, la pareja de la víctima permanece a disposición de la Justicia. Este miércoles, la fiscalía expondrá la hipótesis con la que avanzará en su contra. Hasta el momento, según informó el jefe policial, el arma homicida no fue encontrada.

Comentarios