El testimonio que podía ser clave en el juicio por los Cuadernos de las coimas dio un giro inesperado este jueves en Comodoro Py. Julio César Silva, el encargado del edificio de Uruguay y Juncal donde los Kirchner tienen su departamento en Recoleta, se desdijo de su declaración anterior y negó haber visto regularmente a Daniel Muñoz con bolsos de dinero.
Silva, que trabaja en el inmueble desde 1989, había declarado en 2018 ante el juez Claudio Bonadio que veía al ex secretario de Néstor Kirchner "con bolsos y valijas casi semanalmente". Sin embargo, ante el Tribunal Oral Federal 7 cambió radicalmente su versión: "Cometí un delito, firmé eso sin leerlo", declaró sobre su testimonio anterior.
Según la acusación, el departamento de Recoleta funcionaba como centro de acopio de los bolsos con dinero de las coimas. José López, el ex secretario de Obras Públicas que confesó el esquema, había relatado que "en julio o agosto del año 2007 se hizo una entrega importante por la puerta principal, llevaron una valija con alrededor de 8 millones de dólares que era recaudación de obras viales".
Durante su declaración ante el TOF 7, Silva explicó que conocía a Muñoz "desde que era presidente Néstor Kirchner" y que cuando el matrimonio se mudó a Olivos, siguió viendo al ex funcionario que "solía ir al departamento". El portero contó que le entregaba "una caja con cartas y pedidos que llegaban para el matrimonio Kirchner".
En un momento revelador, Silva admitió que había pedido ayuda a Muñoz para conseguir trabajo para sus dos hijas. "Entre esos pedidos le di uno sobre mis dos hijas, para que Daniel Muñoz cuando llegue al ministerio pueda conseguir trabajo", declaró. Según su relato, ambas trabajaron en "dos ministerios durante doce años, hasta que llegó el presidente Mauricio Macri".
Cuando el juez Germán Castelli le leyó su declaración de 2018, donde había dicho que "entre 2007 y 2010 Muñóz venía con personas y he visto movimientos de bolsos y valijas semanal", Silva lo interrumpió para desdecirse. "Cuando declaré me repitieron un montón de veces, y volvían para atrás y yo no me sentí bien, cómodo", explicó.
La fiscal general Fabiana León insistió en preguntarle si había visto a Muñoz con bolsos, y Silva respondió que "en una oportunidad, o dos, lo vi con" bolsos, una versión muy diferente a la "semanal" que había declarado en 2018. El testimonio del portero era considerado crucial para probar que el departamento de Recoleta era efectivamente usado para el acopio de dinero de las coimas.
El cambio de versión de Silva genera nuevas dudas sobre uno de los casos más importantes de corrupción de la última década. Su declaración original había sido uno de los elementos que sustentaban la acusación sobre el funcionamiento del esquema de coimas en el departamento porteño de los Kirchner.

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