La querella pidió 11 años y 2 meses para Cristian Gabriel 'Pity' Álvarez, de 54 años, por el crimen de Cristian Maximiliano 'Gringo' Díaz, de 36 años, asesinado de cuatro disparos en el barrio Samoré de Villa Lugano.
El pedido fue formulado por Fabián Améndola, abogado de la querella, junto a Fernando Burlando, en el arranque de los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 29 porteño. El letrado expuso vía remota durante poco más de una hora.
Améndola sostuvo que no buscaban una condena ejemplificadora ni de venganza, y pidió que, si hay condena, Álvarez cumpla la pena en su domicilio y tenga salidas laborales y para tratamientos médicos. Afirmó que era necesario por su salud.
El abogado dijo que quedó comprobado que no existió ninguna agresión ni un arma en las manos de Díaz, y calificó el ataque como una respuesta letal frente a un desafío que, como mucho, era mantener una pelea.
El único que tenía arma y que la usó fue 'Pity', afirmó Améndola, y señaló que los testimonios de peritos descartaron cualquier acción de legítima defensa por parte del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados.
El letrado recordó que Álvarez dijo 'maté a un chabón' y no dijo que se defendió, y consideró desproporcional dispararle a la cara a una persona. También dijo que el músico tuvo la oportunidad de hacer cesar el hecho y continuó.
La querella calificó el hecho como homicidio simple agravado por el empleo de un arma de fuego y señaló un dolo directo con cuatro disparos a menos de 60 centímetros. Entre las agravantes mencionó la naturaleza de la acción y la edad de ocho años de la hija de Díaz.
Améndola valoró el arrepentimiento de Álvarez, su pedido de disculpas y el compromiso de reparar el daño. También habló del trastorno de consumo por sustancias, sostuvo su imputabilidad, dijo que se descartó una intoxicación aguda y la alteración de la realidad, y lo calificó como daño crónico.
El presidente del tribunal, Gustavo Goerner, hizo referencia a un informe del Juzgado Civil N° 4 que indicó que Álvarez dio positivo de cocaína en un estudio. La audiencia incluyó también la mención a la patología del acusado, que según la querella le impidió estar en juicio hasta el último informe.
El juicio se desarrolla en el TOC N° 29 porteño, con los jueces Gustavo Goerner, Juan Martín Ramos Padilla y Hugo Navarro. La querella representa a Verónica Román, madre de la hija menor de la víctima.
La querella también valoró las declaraciones del amigo de Díaz, que estuvo presente al momento del crimen y describió los hechos con espontaneidad y sin contradicciones, según el relato corroborado con prueba.
El letrado recordó que Álvarez se encontró a su ex suegro en el boliche Pinar de Rocha, donde asistió en la madrugada del 12 de julio de 2018, y remarcó que no dijo que se defendió.
Con información de: Clarin, último momento.

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