El futuro judicial de Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú quedará en manos de una junta de peritos que desde el lunes a las 13 analizará si puede continuar siendo juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz.
El análisis se realizará en la sede del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en Lavalle 1429, piso 11, y busca determinar si el músico comprende lo que ocurre en la sala de audiencias.
La medida fue ordenada por los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, tras una serie de episodios de descompensación dentro y fuera del proceso.
En la última audiencia, Goerner explicó que corresponde ordenar un nuevo informe interdisciplinario para establecer si Álvarez puede continuar sometido a un proceso penal y para garantizar sus derechos.
El músico fue trasladado este viernes desde el Hospital Tornú, donde permaneció dos semanas en terapia intermedia, a la clínica de salud mental Solar Colonial, en Castelar, donde ya estuvo internado entre fines de 2021 y mediados de 2023.
La fiscalía, a cargo de Sandro Abraldes, pidió que, dentro de las posibilidades, sean los mismos especialistas en psiquiatría y psicología que ya evaluaron a Álvarez y determinaron que tenía capacidad cognitiva para iniciar el juicio.
La defensa, comandada por Javier Baños y Sebastián Queijeiro, presentó como peritos de parte a Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego.
Esos profesionales firmaron un informe de 37 páginas presentado en el Juzgado Nacional en lo Civil Nº 4, por el que dispuso la internación forzosa del músico por un plazo no mayor a 90 días.
La pericia oficial tiene como objetivo definir si Álvarez está en condiciones de afrontar la última parte del juicio por el crimen de Díaz, es decir, si comprende lo que sucede en la sala de audiencias.
Los jueces habían comunicado que no era necesaria la presencia del músico en el debate, salvo para la etapa de alegatos y sentencia, pero sus abogados solicitaron en cada jornada la suspensión del juicio al considerar que su ausencia condiciona el derecho de defensa.
La defensa cuestionó las circunstancias del traslado desde el Hospital Tornú y sostuvo que el músico era un paciente complejo que, según su versión, funcionaba como una bomba de tiempo para el hospital.
También advirtió que someter a Álvarez a un juicio sin condiciones para afrontarlo podría poner en riesgo su salud y su vida, y constituir una tortura psíquica.
Los defensores dijeron que esperan el resultado del nuevo informe, que no se conocerá el mismo lunes, para continuar con denuncias y acciones administrativas, civiles y penales contra profesionales del Cuerpo Médico Forense y del Hospital Tornú.
El caso tiene como antecedente el crimen de “Gringo” Díaz, de 36 años, ocurrido en julio de 2018 en Villa Lugano.
Álvarez, de 54 años, está imputado como ex líder de Viejas Locas e Intoxicados, y el debate se desarrolla en el TOC N° 29.
Con información de: Clarín - Último Momento.

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