La audiencia número once del juicio contra “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz atravesó este lunes una situación poco habitual: el acusado sigue internado en el Hospital Tornú y su defensa reclamó que participe de manera remota.
Es la tercera jornada consecutiva en la que el músico no asiste de forma presencial. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, su abogado Javier Baños planteó: “No puedo comenzar mi interrogatorio sin que mi asistido esté presente”.
La discusión se produjo después de que la defensa volviera a pedir la suspensión del debate por el estado de salud de Álvarez. Los abogados presentaron documentación de las evaluaciones realizadas en los últimos días por la obra social del músico.
Entre esos documentos figura un informe de la Clínica Dharma fechado el 24 de septiembre, elaborado mientras el músico ya permanecía internado en el Tornú. Según el texto, al momento de ser evaluado presentaba “tendencia al sueño”.
Los profesionales señalaron que estaba tranquilo y en regular estado general, pero que no logró sostener una atención completa. Respondió su nombre, aunque se encontraba desorientado en tiempo y espacio.
El documento consigna además alteraciones del afecto y de la voluntad, “deterioro de sus funciones psíquicas superiores”, pensamiento enlentecido y contenido pobre. También señala que “su juicio crítico de realidad se encuentra suspendido”.
Sin embargo, el informe no presenta esa evaluación como definitiva. Los profesionales recomendaron continuar con los estudios y tratamientos hasta alcanzar la estabilización clínica y, después, realizar una nueva evaluación de Salud Mental para definir el dispositivo de tratamiento.
La evolución posterior es uno de los puntos centrales. El informe de Dharma describe cómo se encontraba Álvarez el 24 de septiembre, mientras que la fiscalía planteó, en base a informes solicitados al hospital, que su situación clínica cambió durante los días siguientes.
Según fuentes de la cartera sanitaria porteña, actualmente el músico se encuentra clínicamente estable y permanece en una unidad de terapia intermedia. Su continuidad allí obedece a que todavía no pudo concretarse una derivación a través de SADAIC, su cobertura médica, y a que Salud Mental aún debe definir el alta.
“Clínicamente está bien, pero no en términos de Salud Mental”, explicaron a Infobae. Desde el punto de vista físico, Álvarez podría utilizar un teléfono o una computadora, aunque las fuentes desconocían las condiciones judiciales necesarias para que participe de esa manera del debate.
En ese contexto, se barajaron alternativas para concretar la conexión: que la hermana del músico, Silvina, le acercara un teléfono al hospital, o que uno de sus abogados llevara una computadora. Finalmente, se dispuso un cuarto intermedio de una hora para intentar establecer la conexión y permitir que participe desde el hospital.
Mientras se intenta resolver cómo continuará su tratamiento, la internación comenzó a tener una consecuencia directa sobre el desarrollo del juicio: por primera vez, se concretaría la posibilidad de que “Pity” Álvarez siga una audiencia de manera remota.
Con información de: Infobae, que accedió al informe de la Clínica Dharma.

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