Un violento episodio ocurrido en junio de 2024 en el puerto de Alicante, España, llegará a juicio este miércoles con una petición fiscal de 5 años de cárcel para el agresor. El acusado mordió y arrancó parte de la oreja de otro hombre durante una discusión por una plaza de estacionamiento.
Los hechos se desarrollaron el 28 de junio de 2024 en la terminal marítima del ferry Alicante-Orán, en plena Operación Paso del Estrecho, cuando miles de personas viajan hacia el norte de África durante el verano. La víctima había llegado al muelle de Poniente con la intención de estacionar su vehículo, pero el procesado le manifestó que ese lugar estaba reservado para personal del recinto portuario.
Lo que comenzó como una discusión por el estacionamiento escaló rápidamente a la violencia física. Según el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), el acusado mordió la oreja derecha de la víctima y le arrancó una parte, causándole lesiones que requirieron atención médica.
La situación empeoró durante el proceso de detención. Cuando los agentes trasladaron al agresor a la comisaría provincial de la Policía Nacional, este se mostró extremadamente agresivo durante el procedimiento de cacheo previo al ingreso a los calabozos. Según la fiscalía, propinó un puñetazo a un policía y una patada a otro, causándoles heridas leves.
El Ministerio Público le atribuye un delito de lesiones por la agresión a la víctima original, un delito de atentado por agredir a los funcionarios policiales, y dos delitos leves de lesiones adicionales por las heridas causadas a los agentes. La suma de estos cargos fundamenta la petición de 5 años de prisión.
El juicio está programado para el próximo miércoles a las 10 horas en la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Alicante. Este caso ilustra cómo una disputa menor por estacionamiento puede derivar en consecuencias penales graves cuando la violencia se descontrola.
La Operación Paso del Estrecho, durante la cual ocurrieron los hechos, es un dispositivo especial que se activa cada verano para facilitar el tránsito de ciudadanos marroquíes y argelinos residentes en Europa que regresan a sus países de origen para las vacaciones, generando gran movimiento en los puertos españoles del Mediterráneo.

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