Los precios del petróleo cerraron el viernes al alza impulsados por nuevos temores alrededor del crucial estrecho de Ormuz en Oriente Medio y el anuncio de que Ucrania reanudó ataques contra refinerías rusas.
La referencia Brent para entrega en diciembre subió 2,40% a 117,64 dólares, un máximo desde inicios de mayo.
El West Texas Intermediate para el mismo vencimiento ganó 2,08% a 104,12 dólares.
“Los precios del petróleo hoy se sostienen por múltiples factores”, el primero “los ataques contra petroleros en el estrecho de Ormuz”, resumió a la AFP Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Las fuerzas armadas iraníes afirmaron el jueves que cuatro petroleros quedaron en llamas luego de golpear minas en Ormuz, la estratégica vía marítima comercial que Washington había anunciado como desminada en su mayor parte.
De su lado, la agencia marítima británica UKMTO reportó dos ataques a embarcaciones, sin que fuera posible determinar de inmediato si se trata de las anunciadas por Teherán.
Desde el inicio de la guerra, Irán reivindica el control del estrecho, por donde previamente al inicio del conflicto el 28 de febrero circulaba casi la quinta parte del crudo y gas natural licuado mundiales.
El optimismo del jueves, “generado por una posible reanudación del diálogo de paz entre Estados Unidos e Irán” se disipó, destacaron analistas de Briefing.com.
El mercado está ahora a la espera de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
“El resultado del escrutinio podría ser menos importante que lo que pasará después”, con una alta prima de riesgo asociada a una posible nueva escalada, según Norman Liebke, analista de Commerzbank.
En paralelo, Ucrania habría “reanudado sus ataques contra refinerías rusas, lo que contribuye a que se sostengan los precios del crudo”, estimó Lipow.
Según Alexandre Novak, viceministro ruso de Energía, Kiev atacó el viernes tres refinerías rusas tras una pausa de varios días en este tipo de ataques.
El movimiento del viernes muestra que el mercado sigue descontando un escenario de mayor tensión en el Medio Oriente. La referencia Brent llegó a un máximo desde inicios de mayo, lo que indica que los operadores están evaluando la posible escalada.
La disputa por el estrecho de Ormuz vuelve a ser central porque, antes del conflicto, por esa vía circulaba casi la quinta parte del crudo y gas natural licuado mundiales. Cualquier interrupción prolongada puede presionar los precios internacionales.
En el frente ucraniano, la reanudación de ataques contra refinerías rusas agrega otro factor de riesgo para la oferta. Según el viceministro ruso de Energía, Kiev atacó tres refinerías el viernes, tras varios días de pausa.
El mercado también observa las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. Para el analista de Commerzbank, el resultado podría ser menos importante que lo que ocurra después, con una alta prima de riesgo si hay nueva escalada.

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