El gobierno de Keiko Fujimori no habría decidido todavía declarar feriados por la visita del papa León XIV al Perú, aunque en las últimas semanas se evaluó la posibilidad de otorgar días libres durante la semana de la visita apostólica.
Según el acta de la sesión del Consejo de Ministros del 25 de setiembre de 2026, la discusión se orientó a proponer días no laborables compensables para el sector público y el privado, y no a un feriado nacional.
Esa diferencia importa: un feriado es un día no trabajado que no se recupera, mientras que un día no laborable compensable implica que el trabajador descansa y luego debe recuperar la jornada en otro momento. En el caso peruano, el Ejecutivo planea que la medida se aplique tanto al sector público como al sector privado.
En la misma sesión, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo informó sobre la normativa que regula la visita, entre ellos el Decreto Supremo N° 037-2026-RE, que declara de interés nacional la presencia del pontífice entre el 11 y el 17 de noviembre de 2026.
La presidenta Keiko Sofía Fujimori Higuchi señaló que la visita se desarrollará en un contexto de profundo fervor católico del pueblo peruano y que constituirá un evento de suma trascendencia, que “hermanará a nuestro país”.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Fernando Galarreta Velarde, pidió considerar la movilidad social que generará la visita, además de los factores climático y de seguridad, para proteger a quienes se trasladen a las localidades destino y a la población local.
Hasta ahora, las versiones públicas fueron distintas. El ministro de Trabajo, Juan Sheput, había dicho en entrevistas que se evaluaba un feriado nacional para el lunes 16 de noviembre, día de la misa central. Esa posibilidad no aparece en el acta del Consejo de Ministros ni en las sesiones posteriores hasta el 3 de octubre.
El acta no aclara si ya se tomó una decisión final. Solo indica que el Poder Ejecutivo adoptará medidas para garantizar el éxito de la visita, con énfasis en la seguridad de los eventos y el orden interno. Esa ambigüedad mantiene abierta la incógnita sobre qué tipo de descanso se aplicará en la semana papal.
Para el mercado laboral, la diferencia entre un feriado y un día no laborable compensable no es menor: cambia la planificación de empresas, servicios y trabajadores. En un país donde la visita papal concentra atención, logística y desplazamientos, la definición final podría influir en el consumo, el tránsito y la organización de los servicios durante la semana.
Con información de: Infobae y acta del Consejo de Ministros.

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