El tribunal de Rosario condenó a prisión perpetua a Pablo Nicolás Camino, de 32 años, por su rol como cabecilla de una facción disidente de Los Monos. La sentencia, dictada el miércoles, lo responsabilizó por cuatro asesinatos y ataques armados cometidos entre 2022 y 2023.
Según la acusación de los fiscales Franco Miatelloy y Anabel Cerutti, Camino dirigía una asociación ilícita desde una celda del penal federal de Rawson. La organización sembró el terror en Rosario y Villa Gobernador Gálvez con homicidios, balaceras y extorsiones, en medio de una disputa territorial entre dos facciones de Los Monos.
La misma pena de perpetua recibieron Antonela Fernández, Carlos Alberto “Gordo” Olguín, Carlos Gregorio Ruiu y Alexis Oscar Romero, señalados como organizadores de la estructura criminal. También fue condenado Uriel Enrique, mientras que Lucas Castillo e Ignacio Axel Núñez recibieron cuatro años y seis meses de prisión.
El veredicto fue anunciado en horas de la tarde por las juezas Lorena Aronne, Mariana Prunotto y Ana Julia Milicic. En las inmediaciones del edificio judicial, personas cercanas a las víctimas esperaban la resolución de primera instancia y pedían justicia.
Entre los hechos juzgados figura el ataque armado contra el supermercado Único, de la familia de Antonela Roccuzzo, esposa de Lionel Messi. La fiscalía incluyó en la causa once hechos, entre ellos cuatro homicidios, extorsiones y ataques a tiros en la zona oeste de Rosario y en Villa Gobernador Gálvez.
De acuerdo con la investigación, la escalada de violencia se produjo cuando dos facciones de Los Monos dejaron de reconocer el liderazgo de Ariel Máximo “Guille” Cantero. Por un lado, desde el penal de Ezeiza operaba el grupo de Leandro “Pollo” Vinardi, Carlos “Toro” Escobar y Cristian Nicolás “Pupito” Avalle.
Del otro lado, desde Rawson actuaban los disidentes: Pablo Nicolás Camino, Leandro “Gordo” Vilches y Rodolfo Héctor “Eri” Masini. Los investigadores manejaron dos hipótesis sobre el origen del enfrentamiento: una deuda en dólares y una disputa por el control de la barra brava de Newell’s Old Boys.
Uno de los crímenes más estremecedores fue el de Lorenzo “Jimi” Altamirano, músico y malabarista que no tenía relación con las organizaciones enfrentadas. El 1° de febrero de 2023, fue interceptado en la zona de 27 de Febrero e Iriondo, obligado a subir a un Renault Sandero y trasladado hasta las inmediaciones del estadio de Newell’s.
Allí lo bajaron del vehículo y lo acribillaron a tiros. Cuando la Policía encontró el cuerpo, descubrió un papel con un mensaje dirigido a Vinardi y Avalle. La investigación determinó que Altamirano había sido elegido al azar para utilizar su asesinato como una advertencia mafiosa.
“Era ajeno a este conflicto. Fue captado para dejar un mensaje a una banda por parte de la organización de Camino”, explicó la fiscal Anabel Cerutti durante una conferencia de prensa posterior al veredicto. La fiscal señaló que el músico no tenía vínculos con el club ni con los protagonistas de la disputa.
Otros dos asesinatos juzgados ocurrieron con apenas un día de diferencia y estuvieron directamente relacionados. El 20 de febrero de 2023, dos sicarios que se desplazaban en moto llegaron hasta una vivienda de Pasaje 1752 al 2000 y asesinaron a tiros a Jorge Gustavo Maturano. Sin embargo, el verdadero objetivo de los atacantes era su hijo.
Al día siguiente, la organización volvió a atacar contra el lugar donde se realizaba el velorio de Maturano, en la zona de Teniente Agneta y Pellegrini. Los disparos dejaron cinco heridos y provocaron la muerte de Pablo Sebastián.

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