El peronismo federal dio su primera gran muestra de fuerza política en un acto realizado en Parque Norte que reunió a más de 4.000 personas entre diputados, intendentes y dirigentes del interior. La convocatoria, bajo el lema "El peronismo debate para ser alternativa nacional", envió un mensaje directo a la interna que mantienen Cristina Kirchner y Axel Kicillof de cara a las presidenciales de 2027.
Entre las figuras más destacadas del encuentro estuvieron los diputados Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel (ex titular de la Aduana y cercano a Sergio Massa) y Emir Félix. También participaron el referente del PJ porteño Juan Manuel Olmos (actual titular de la Auditoría General de la Nación) y Federico Achával, intendente de Pilar vinculado a la AFA.
Lo más llamativo del acto fue que no hubo menciones a Cristina Kirchner, pese a que la ex presidenta cumple arresto domiciliario en su casa de Recoleta. En cambio, se destacó el papel de Néstor Kirchner al plantear la idea de crecimiento sin déficit fiscal y baja inflación. "El federalismo debe ser fiscal, productivo y con capacidad real de decisión sobre los recursos del territorio", remarcaron en el documento final.
El timing del encuentro no fue casual. Se realizó apenas días después de que el Consejo Nacional Federal del Partido Justicialista, que controla Cristina, convocara para el 19 de mayo próximo al Congreso Nacional partidario para analizar la situación política y ordenar la interna. Una movida que este sector federal interpretó como un intento de disciplinamiento.
"Una democracia plena no puede naturalizar el uso de la justicia para la persecución de dirigentes políticos", fue la única referencia indirecta a la situación judicial de la ex presidenta, sin mencionar reclamos específicos para su liberación.
El acto puso al descubierto el malestar de un sector del peronismo con el manejo que los K vienen haciendo del partido y en los bloques legislativos. Por eso no resultó extraño que participaran figuras como el diputado Guillermo Snopek o el senador Marcelo Lewandowski, ambos críticos de la conducción kirchnerista.
Llamó la atención la presencia de algunos dirigentes que buscan despegarse de la línea de Máximo Kirchner, como el intendente de Río Grande Martín Pérez, un referente de La Cámpora, o el ex diputado Eduardo Toniolli del Movimiento Evita. Más sorprendente fue la participación del tucumano Pablo Yedlin, quien este año estuvo reunido con Cristina.
Este sector del peronismo busca captar la adhesión de los sectores del interior. Una muestra fue la presencia de unos 15 intendentes peronistas de Córdoba, aunque no se confirmó si el gobernador Martín Llaryora será parte del movimiento y si se sumarán más mandatarios provinciales.
Pese a que faltó un poco de la habitual liturgia del peronismo (no hubo bombos, ni banderas de Perón y Evita), sí hubo marcha peronista con los dos dedos en V en el cierre. Tolosa Paz abrió el juego presentando al movimiento como "la única opción para gobernar la Argentina en 2027".
Jorge Sola, uno de los secretarios de la CGT, alertó que "no es normal" que los más necesitados se inclinen por una opción que nada tiene que ver con la justicia social, en referencia a La Libertad Avanza. Su par Cristian Jerónimo expresó que "se empieza a construir una alternativa real" para las próximas elecciones.

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