La sesión especial convocada para este jueves en la Cámara de Diputados para interpelar al jefe de Gabinete Manuel Adorni enfrenta serias dificultades para conseguir el quórum mínimo de 129 diputados. Las divisiones internas de la oposición y los acuerdos estratégicos de la Casa Rosada con gobernadores provinciales conspiran contra el objetivo opositor.
El verdadero propósito de la sesión es emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento para que dictaminen los proyectos de interpelación contra Adorni. Ambas comisiones están controladas por La Libertad Avanza, por lo que sin el emplazamiento la oposición no puede obligarlas a tratar los pedidos.
Para conseguir el emplazamiento solo se necesita quórum simple para iniciar el debate y luego mayoría simple para aprobarlo. Sin embargo, una vez obtenido el dictamen, la oposición deberá convocar nuevamente a sesión y aprobar la interpelación con mayoría absoluta. Sin dictamen previo, necesitarían una mayoría agravada de dos tercios para tratar los proyectos "sobre tablas".
El Gobierno busca frenar el proceso porque la interpelación podría derivar en una moción de censura y la remoción de Adorni, un mecanismo constitucional que nunca fue utilizado en la historia argentina. Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y sectores de Provincias Unidas ya manifestaron su intención de echar al funcionario por la vía parlamentaria.
Sin embargo, las diferencias internas complican el panorama opositor. El pedido de sesión especial fue firmado por diputados de Provincias Unidas y del Frente de Izquierda, pero se excluyó al peronismo. La bancada que conduce Germán Martínez recibió con malestar la noticia y reclamó ampliar el temario para incluir proyectos sobre endeudamiento familiar, protección a pymes y licencias laborales.
"Es un problema interno de ellos, que no quieren avanzar con nada que propongamos nosotros", explicó una diputada peronista consultada. En el peronismo atribuyen la convocatoria "sin consultar" a una interna opositora: "Llamaron a sesión solo para exponer a los sectores que juegan con el Gobierno, pero nos vamos a quedar sin quórum".
Los gobernadores de Córdoba Martín Llaryora y de Santa Fe Maximiliano Pullaro ya adelantaron que sus diputados no bajarán al recinto. Tampoco lo harán los mandatarios de Tucumán, Catamarca y Salta, cuyos bloques Independencia, Elijo Catamarca e Innovación Federal no jugarán abiertamente contra el Gobierno.
Por su parte, el PRO y la UCR, que atraviesan turbulencias con los libertarios por los armados electorales del año próximo, tampoco pondrán en riesgo su vínculo con la Casa Rosada. Esta situación deja a la oposición sin los números necesarios para garantizar el quórum y avanzar con el proceso de interpelación.
La controversia surge tras dos semanas de investigaciones sobre el patrimonio de Adorni, que generaron presión política sobre el funcionario. La ex libertaria Marcela Pagano incluso presentó una denuncia penal contra el jefe de Gabinete, sumándose a las voces que reclaman su salida del cargo.

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