Un paro sorpresivo en la línea C del subte generó este lunes por la mañana un caos de transporte que afectó principalmente a miles de usuarios del conurbano sur que llegan diariamente a la estación Constitución. Las largas colas para tomar colectivos alternativos se extendieron por varias cuadras en la zona céntrica.
La medida de fuerza fue anunciada durante la noche del domingo por la Asociación de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP), sorprendiendo a los usuarios habituales de la línea que conecta Constitución con Retiro. El resto de las líneas A, B, D, E, H y el Premetro funcionan con normalidad.
"Paro de subte: no a los trenes con asbesto", se lee en los carteles que los Metrodelegados colocaron en las estaciones para visibilizar su reclamo. El conflicto surge por el incumplimiento de un acuerdo firmado el 31 de mayo de 2024, según el cual los coches Nagoya 5000 con asbesto ya no deberían estar en circulación.
"La empresa no cumple con el acuerdo firmado donde los coches Nagoya 5000 con asbesto ya no estarían en circulación para esta fecha", expresó Néstor Segovia, secretario general del gremio. El dirigente sindical agregó que "la empresa no dice que hoy vencía una formación y que ya no tendría que laburar más".
Desde Emova, la empresa concesionaria, expresaron "su preocupación por este tipo de acciones sindicales que perjudican directamente a los usuarios". La compañía ratificó que continúa trabajando desde 2018 en el plan integral de desasbestizado en toda la red, incluida la flota Nagoya.
La empresa informó que realizó trabajos de oclusión "de acuerdo a las normas existentes y en conformidad con los sindicatos", con aprobación de las autoridades laborales y la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno porteño. Además, destacaron que efectuaron más de 5.000 mediciones sobre la calidad del aire en todas las áreas de trabajo.
Segovia reconoció que el Gobierno de la Ciudad escuchó el reclamo y retiró 400 toneladas del material tóxico, pero insistió en la necesidad de eliminar la totalidad del asbesto "por la salud de los trabajadores y de los pasajeros". El dirigente confirmó que esperan una reunión para destrabar el conflicto, aunque "hasta ahora no nos llamó nadie".
El paro está previsto para todo el transcurso del día, afectando principalmente a los usuarios que se trasladan desde Quilmes, Berazategui, Florencio Varela y otras localidades del sur del Gran Buenos Aires hacia el microcentro porteño para trabajar.

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