El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) escaló este martes y amenaza con paralizar la operación aérea en todo el país. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro de 24 horas para este jueves 30, en respuesta a las declaraciones del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y los recortes que impulsa el Gobierno.
La medida de fuerza surge tras una fuerte disputa por despidos y el rediseño del sistema meteorológico. Desde el gremio rechazan las críticas oficiales sobre el funcionamiento del SMN y denuncian un "vaciamiento" del área, clave para la seguridad aérea en aeropuertos como Ezeiza y Jorge Newbery Airfield.
"Los millones de dólares anuales que requieren esos sueldos es dinero que pagan otras familias", posteó Sturzenegger en su perfil de X. El funcionario agregó que el gobierno y el ejército deberían impulsar la modernización del SMN, argumentando que "tener un mejor SMN tiene muchas ventajas no sólo para el ejército sino para la población civil".
El paro podría afectar directamente los vuelos que operan desde y hacia la región metropolitana. Sin reportes meteorológicos confiables, indispensables para despegues y aterrizajes, la actividad aerocomercial entra en zona de riesgo. En experiencias recientes, medidas similares derivaron en demoras, reprogramaciones e incluso cancelaciones.
Ante la amenaza de paralización, el Ejecutivo publicó el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/2026, que modifica el esquema de prestación del servicio meteorológico para la navegación aérea. El artículo 1 del decreto establece que EANA deberá prestar el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea, habilitándola a hacerlo "por sí o a través de terceros".
"El paro va a impactar en la seguridad aérea", advirtió el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, quien apuntó contra el Gobierno por el conflicto. Desde el sindicato aseguran que los argumentos de Sturzenegger buscan justificar despidos masivos que afectarían servicios esenciales.
Según ATE, los recortes ponen en riesgo no solo la aviación comercial, sino también la emisión de alertas tempranas, la navegación marítima y la actividad agropecuaria. El antecedente inmediato es el llamado "apagón meteorológico" de días atrás, cuando la interrupción de datos generó fuertes restricciones en los aeropuertos.
El sector advierte que sin información climática "no hay vuelos", lo que podría repetirse si la protesta se lleva adelante en toda su magnitud, afectando especialmente el tráfico aéreo que conecta Buenos Aires con el interior del país.

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