El subte de Buenos Aires volvió a funcionar en su totalidad tras un paro de seis horas que interrumpió las líneas A, B, C, D, E y H y el Premetro.
La medida comenzó por la detención de tres metrodelegados en la estación Juan Manuel de Rosas, de la línea B, cuando intentaban abrir molinetes, según informó Emova.
La empresa concesionaria avisó que a las 15.23 la línea A operaba en su totalidad y normalizaba su frecuencia habitual entre cabeceras.
La dirigente del FIT, Myriam Bregman, dijo que “gracias a la enorme respuesta que hubo, la solidaridad recibida, se liberaron a los detenidos, se defendió el derecho a la protesta”.
Desde la estación Juan Manuel de Rosas, Bregman sostuvo que el tema “excede a los trabajadores de subte” y que hoy se defendió que “todos puedan reclamar”.
La Justicia liberó esta tarde a Claudio Dellacarbonara, delegado sindical, quien apuntó contra la Justicia porteña y el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y dijo que “pretende instaurar en la Ciudad una dictadura fascista donde no se puede reclamar ni hacer nada”.
“El lema de ley y orden significa perseguir y encarcelar trabajadores y no lo vamos a permitir”, sentenció el delegado de la línea B minutos después de ser liberado.
El sindicato había asegurado que levantaría el paro cuando liberaran a los detenidos, pero Dellacarbonara indicó que primero realizarán asambleas para definir cómo proceder y pidió por la libertad de otros “trabajadores detenidos por la represión” en Villa Urquiza.
En Villa Urquiza, la Policía porteña se enfrentó con manifestantes que expresaron su solidaridad con los metrodelegados.
El sorpresivo paro se dio en el marco de la pelea electoral de cara a las elecciones gremiales del 26 de noviembre, cuando la AGTSyp elegirá nuevas autoridades.
La votación está atravesada por la ruptura del oficialismo tras la muerte de Roberto “Beto” Pianelli, histórico líder del sindicato, y por diferencias sobre reclamos laborales y la relación con Emova.
El sindicato tiene unos 1.500 afiliados y habrá tres listas que competirán por la conducción de los metrodelegados.
La disputa será entre dos sectores que hasta hace poco eran aliados y la izquierda, que pisa fuerte en la línea B, donde se realizó la apertura de molinetes que terminó con detenciones.
Minutos antes de las 10 de la mañana del martes, la estación Constitución era un punto de paso para miles de pasajeros que bajaban del tren para continuar hacia el trabajo o la facultad.
La rutina se alteró porque las seis líneas del subte y el Premetro interrumpieron sus servicios por tiempo indeterminado, obligando a los pasajeros a buscar colectivos y otras alternativas.
Personal de la División Subtes de la Policía de la Ciudad concretó los arrestos cuando los delegados intentaban la apertura de molinetes.
Con información de: Clarin - Ciudades.

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