La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires atraviesa una crisis institucional sin precedentes que afecta directamente a los 17 millones de bonaerenses, incluidos los habitantes del conurbano. En los primeros seis meses de 2026, el Senado provincial no concretó ni una sola sesión ordinaria, mientras que la Cámara de Diputados apenas logró reunirse una vez.
Esta parálisis legislativa tiene consecuencias directas para los municipios del Gran Buenos Aires, que dependen de leyes provinciales para obras de infraestructura, presupuestos educativos y programas sociales. Sin actividad parlamentaria, proyectos clave para La Matanza, Lomas de Zamora, Quilmes y otros distritos del conurbano quedan en el limbo.
Las disputas internas del peronismo provincial son la principal causa de esta inacción. La pelea entre La Cámpora, el peronismo tradicional y el massismo por el control de comisiones estratégicas como Hacienda y Acuerdos (que define nombramientos de jueces) mantiene paralizado el funcionamiento normal del cuerpo.
La última sesión ordinaria del Senado fue el 4 de diciembre de 2025, cuando se aprobó el endeudamiento solicitado por el gobernador Axel Kicillof. Desde entonces, solo hubo una sesión especial el 24 de marzo por el aniversario del golpe militar, pero sin tratar proyectos legislativos.
En Diputados, la situación no es mejor. La primera sesión ordinaria del año recién se concretó el 28 de mayo, sin orden del día y tratando temas "sobre tablas". Solo se rechazaron cambios en la Zona Fría dispuestos por el Congreso Nacional y se votó la llamada "ley Joaquín".
Para este lunes estaba prevista la segunda sesión de Diputados, pero la oposición logró incluir pedidos de informes sobre IOMA y cuestiones de salud que "incomodarían" a la gestión de Kicillof. La presidencia de la Cámara decidió postergar el encuentro para el jueves, justo cuando comienza el Mundial de Fútbol, lo que según fuentes legislativas significa otra pausa en la actividad.
El senador Mario Ishii (ex intendente de José C. Paz) quedó como vicepresidente primero del Senado, mientras que Sergio Berni, ahora distanciado de Kicillof, preside el bloque de Fuerza Patria. Esta configuración, lograda en marzo tras intensas negociaciones, no cerró las disputas sino que las trasladó a la conformación de comisiones.
La vicegobernadora Verónica Magario, quien preside el Senado, tuvo que negociar con cinco bloques opositores: La Libertad Avanza comandado por Carlos Curestis, el PRO a cargo de Pablo Petrecca, y otros espacios menores que complican aún más los acuerdos.
Recién en la primera semana de mayo el Senado logró definir sus comisiones, pero la falta de vocación de diálogo entre la Gobernación y el Legislativo mantiene la parálisis. Esta situación no tiene antecedentes en la historia legislativa bonaerense y genera preocupación en intendentes del conurbano que esperan la sanción de leyes para sus distritos.

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