Una familia de Sarandí denunció que Viviendas Buenos Aires no entregó una casa prefabricada por la que pagó más de $8 millones.
Matías Balbuena contó que su pareja, Victoria, y su hijo de seis años contrataron la obra a mediados de 2025 tras ver una oferta en Instagram.
El acuerdo prometía una entrega en 60 a 90 días, con una vivienda de valor cercano a $22 millones que debía instalarse en la casa de la madre de Victoria.
Según el reclamo, la empresa construyó solo la platea, la base de la vivienda, y luego dejó de cumplir los plazos. “Nos prometieron cosas que nunca llegaron”, dijo Balbuena.
La expectativa era acceder a la vivienda propia. “Pensábamos tener un fin de año en la casa nueva”, expresó Balbuena.
La promesa inicial contemplaba la construcción en la terraza de la suegra de Balbuena. Allí, la empresa realizó la platea. “La casa nunca va a llegar”, dijo.
El hombre afirmó que comenzó a reclamar cuando venció el plazo y que “ellos en realidad desaparecieron”. Los mensajes posteriores ya no ofrecían una fecha de finalización.
El contacto se centró en una eventual devolución del dinero. Balbuena dijo que el dinero destinado a la vivienda “ya no está disponible”.
La familia dejó su alquiler porque esperaba la entrega y, ante la demora, buscó otra vivienda. Balbuena afirmó que pidieron un préstamo y que “terminamos todos a los ponchazos en febrero”.
El hombre explicó que su hijo tiene un trastorno del lenguaje y una discapacidad, y que prioriza su atención. “Prefiero ocuparme realmente de mi hijo”, sostuvo.
La vivienda debía estar lista en diciembre de 2025. Balbuena dijo que visitó la oficina de la empresa el 19 de enero de 2026 para reclamar una respuesta.
En ese encuentro, los responsables atribuyeron el atraso a vacaciones, renuncias y clientes que no pagaron cuotas. Luego le hicieron un compromiso escrito de puño y letra.
Ese documento fijó la primera quincena de febrero como nueva fecha de entrega y contemplaba un resarcimiento de $1 millón. Balbuena aseguró que “nunca fue”.
El último contacto que atribuyó a Sebastián, uno de los responsables, ocurrió el viernes anterior a la entrevista. En un audio le dijo: “Estaba trabajando para intentar devolverme la plata”.
Sebastián, esposo de la dueña, pidió tiempo y mencionó que comenzaría a recuperar fondos mediante cuotas. “Voy a ver si puedo empezar repartiendo de a poquito”, expresó.
Además, Balbuena afirmó que Romina, dueña de la firma, le escribió el 25 de septiembre y anticipó una devolución en noviembre. El reclamo lleva siete u ocho meses.
El damnificado dijo que propuso rescindir el contrato ante la falta de entrega. También señaló que otras personas contactaron a la familia y que los damnificados integran un grupo de WhatsApp.

Comentarios