Un extenso operativo de control migratorio realizado este viernes en pleno barrio de Once dejó como saldo la detención de un ciudadano peruano con condena por robo y la expulsión de un senegalés con residencia vencida. La intervención, que cortó el tránsito en Bartolomé Mitre entre Pueyrredón y Paso, revisó documentos de casi 3.000 personas.
El operativo comenzó cerca de las 11.30 horas y estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Migraciones junto a efectivos de la Policía Federal. Los agentes desplegados en la zona comercial de Balvanera solicitaron documentación a trabajadores y vecinos, además de verificar identidades mediante análisis de huellas dactilares.
Según el recuento oficial, se revisaron 2.965 documentos: 2.144 correspondientes a argentinos y 821 a extranjeros. Del total controlado, 15 personas fueron demoradas por irregularidades en su situación migratoria, lo que derivó en la confección de nueve actas administrativas.
La mayoría de los demorados fueron liberados tras constatar que pueden regularizar su situación en los próximos días. Sin embargo, un ciudadano senegalés con residencia precaria vencida y orden de expulsión vigente será deportado del país. Por su parte, el peruano detenido tiene una condena firme de dos años y dos meses por robo.
El operativo también detectó tres infracciones a comercios que empleaban trabajadores en situación irregular, una práctica frecuente en la zona comercial de Once que concentra gran actividad mayorista y minorista.
Esta intervención se enmarca en la serie de controles que viene realizando el gobierno de Javier Milei en diferentes puntos del AMBA. La semana pasada se había ejecutado un operativo similar en Liniers, mientras que en febrero también hubo controles en esa zona y en Lomas de Zamora.
"Más control, más presencia y reglas claras para ordenar la situación migratoria", manifestaron desde Migraciones tras el operativo del lunes pasado en Liniers, donde detuvieron a dos personas: una con causa por robo y otra investigada por estafas.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había anticipado el endurecimiento de las normas migratorias a principios de año: "Quien intente ingresar de manera ilegal o posea antecedentes penales, no podrá hacerlo. Y el extranjero que delinque dentro del territorio será identificado, expulsado y no podrá volver a ingresar".
El tono de la campaña gubernamental contra la inmigración ilegal ha sido comparado con las políticas implementadas por las fuerzas ICE de Estados Unidos, la policía antimigratoria de Donald Trump, marcando un cambio significativo en el enfoque migratorio argentino.

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