El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 2829 (2026) que prorroga por seis meses el mandato de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF) en Haití, hasta el 31 de marzo de 2027.
La votación tuvo doce votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones de China, Pakistán y Rusia.
El Consejo pidió al secretario general António Guterres mantener el apoyo logístico y operativo a través de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (OAPNU), según la resolución 2793 (2025).
También solicitó informes semestrales sobre avances y tomó nota del acuerdo de julio entre Haití y la GSF, que reconoce la personalidad jurídica de la misión.
La resolución pidió a los Estados miembros reconocer el estatus de la fuerza y garantizar privilegios e inmunidades a sus efectivos.
El texto insistió en que las operaciones se desarrollen conforme al Derecho Internacional y al Derecho Internacional de los Derechos Humanos, con especial atención a menores vinculados a pandillas.
Para esos menores, reclamó programas de reintegración, asistencia psicosocial y educación.
La representación haitiana recibió favorablemente la renovación, pero reclamó recursos humanos, materiales y operativos para que la fuerza alcance su capacidad plena.
También pidió acelerar procedimientos legales, administrativos y operativos pendientes, con el objetivo de recuperar zonas controladas por organizaciones criminales.
Según la delegación, las autoridades deben proteger infraestructuras esenciales, reconstruir la presencia del Estado y generar condiciones para elecciones.
“No basta con arrebatar territorio a las bandas”, advirtieron, e insistieron en que las zonas recuperadas deben mantenerse bajo control estatal, con servicios públicos restablecidos.
La delegación haitiana defendió que la GSF debe apoyar a las instituciones nacionales y no sustituirlas, con coordinación con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas haitianas.
Reclamó centros de operaciones conjuntos y sistemas seguros de intercambio de información, para que la asistencia exterior refuerce capacidades nacionales.
Guterres, a través de su portavoz Stéphane Dujarric, acogió favorablemente la resolución y pidió a los Estados miembros acelerar el despliegue del personal que falta.
El secretario general recordó que la seguridad es necesaria para avanzar en la recuperación de las instituciones democráticas mediante elecciones pacíficas e inclusivas.
Además, advirtió que las medidas de seguridad deben ir acompañadas de esfuerzos sostenidos para abordar los desafíos más amplios que enfrenta Haití.
El mandato quedó vigente hasta el 31 de marzo de 2027, en un momento marcado por la expansión de grupos criminales armados y la necesidad de recuperar el control estatal sobre amplias zonas.
La resolución también extiende el mandato de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití, que acompaña la misión con apoyo logístico y operativo.
La delegación haitiana explicó que el propósito es generar condiciones de seguridad para recuperar el orden constitucional y celebrar elecciones.
La asistencia exterior, señaló la delegación, debe servir para reforzar capacidades nacionales y no para asumir competencias propias del Estado.
Con información de: Infobae y Notibaires24.

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