A los 97 años, el oncólogo Silvio Garattini mantiene una visión revolucionaria sobre el cáncer que desafía las creencias tradicionales. Según el especialista, el 40% de los tumores podrían prevenirse simplemente modificando nuestros hábitos cotidianos, una afirmación que cobra especial relevancia en el contexto porteño donde el sedentarismo y la mala alimentación son problemas crecientes.
Garattini, quien presidió durante décadas el prestigioso Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri de Milán, sostiene que la clave está en decisiones básicas relacionadas con el movimiento y la alimentación. "Sabemos perfectamente lo que deberíamos hacer, pero no lo hacemos", advierte el científico, señalando que factores como el tabaco, el alcohol, el sedentarismo y la obesidad disparan las estadísticas oncológicas.
El especialista apunta directamente contra lo que considera una distorsión del mercado farmacéutico: "El mercado ha logrado monopolizar la información y nos llegan mensajes constantes que distorsionan la percepción real de lo que necesitamos". Su crítica se extiende al uso indiscriminado de medicamentos, particularmente las estatinas para el colesterol.
"Durante décadas, el nivel considerado normal era de 240 mg/dl, pero con la llegada de las estatinas, esa cifra empezó a reducirse. Ahora se considera que cuanto más bajo, mejor, pero tener muy poco colesterol genera problemas celulares", explica Garattini. "Esto no es medicina, es mercado".
La propuesta del oncólogo se basa en dos pilares fundamentales: actividad física regular -entendida no como entrenamiento intenso sino como movimiento constante- y una alimentación equilibrada pero moderada. "Como decían nuestros mayores, hay que levantarse de la mesa con un poco de hambre", recuerda.
Las investigaciones respaldadas por Garattini demuestran que con una reducción del 30% en la ingesta de alimentos, se puede vivir un 20% más. Esta filosofía de la moderación contrasta con las tendencias extremas que dominan el discurso actual sobre salud y bienestar.
Lo más destacable de su enfoque es la simplicidad: no se requieren cambios drásticos para mejorar significativamente la salud. Caminar todos los días y moderar la alimentación son acciones accesibles que cualquier porteño puede incorporar a su rutina, sin necesidad de costosos tratamientos o dietas extremas.
En un contexto donde el cáncer causó 613.349 muertes en Estados Unidos según datos de 2023, las palabras de Garattini cobran especial relevancia para los habitantes de Buenos Aires y el conurbano, donde el estrés urbano y los malos hábitos alimentarios son moneda corriente.

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