El caso de la escuela en Lomas de Zamora, donde alumnos crearon, difundieron y vendieron imágenes con IA de compañeras desnudas, abrió una serie de denuncias similares en el Oeste.
En Ituzaingó, estudiantes del colegio Thomas Alva Edison y en Villa Bosch, del Instituto Murialdo, señalaron que en sus instituciones ocurrió lo mismo. En el primer caso, una alumna de secundaria recibió un mensaje por WhatsApp que le avisaba que había fotos de ella en un grupo de Telegram.
La estudiante acudió a los directivos y al día siguiente se organizó una reunión con los familiares. A partir de la denuncia, se presentaron dos denuncias judiciales y el caso se investiga en la Justicia de Morón: una por una familia y otra por el director, Rodrigo Herrera.
Por el momento, hay un alumno acusado que reconoció haber editado el cuerpo y la cara de su compañera. Según explicó Rodrigo Herrera, la escuela optó por suspenderlo para abordar la situación y permitir que la estudiante vuelva al colegio cuando ella quiera.
El director reconoció que las charlas sobre grooming y cuidado en redes sociales no alcanzaron. “Tenemos que empezar a pensar en Internet como un territorio a ocupar, a cuidar, a controlar, a charlar”, dijo. “No solamente preguntar cómo te fue en el colegio, sino también preguntar cómo te fue en Internet, porque hay un submundo que atrapa la conciencia de los chicos”.
En el Instituto Murialdo de Villa Bosch, alumnas denunciaron que desde hace tres años estudiantes de entre 13 y 17 años editan fotos de ellas desnudas con IA. Las menores y sus familias aseguraron que no obtuvieron respuestas adecuadas por parte de la escuela.
Según el relato, los acusados fueron cambiados de curso y se hizo participar a las víctimas de una “jornada de perdón” y guardar silencio. Clarín se contactó con la institución, que pidió que las preguntas fueran enviadas por escrito; al cierre de la edición no había recibido respuestas.
A principios de octubre, el Senado bonaerense aprobó la Ley Ema para prevenir la violencia digital en escuelas. La norma lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente de 15 años que se quitó la vida luego de que sus compañeros difundieran imágenes íntimas de ella sin su consentimiento.
El marco normativo prevé la creación de un programa provincial para brindar herramientas a las instituciones educativas. El objetivo es asegurar una educación digital sin violencia, prevenir y crear mecanismos de acompañamiento ante situaciones de violencia sexual y de género en entornos virtuales.
Con información de: Clarin - Ultimo Momento.

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