Una muestra única llega a Buenos Aires para redescubrir la faceta más experimental de Edgardo Antonio Vigo, el reconocido artista platense que revolucionó el grabado argentino. La galería Tokonoma en Central Affair presenta 'Xilo Vigo', una exposición curada por Silvia Dolinko que exhibe por primera vez obras inéditas del archivo privado de Jorge Correa.
La muestra reúne xilografías y piezas experimentales que Vigo desarrolló desde principios de los años 60 hasta su fallecimiento en 1997. Estas obras permanecieron guardadas en el archivo del coleccionista platense, quien las preservó durante décadas sin exponerlas al público porteño.
Vigo transformó radicalmente la técnica tradicional de la xilografía, incorporando materiales no convencionales como hilos, lanas, fotografías, cartones y texturas cromáticas. "Con la dimensión expresiva que brindó a las perforaciones y pliegues del papel, Vigo transformaba en muchas ocasiones la pauta de la multioriginalidad de la xilografía para producir obras únicas", explica Dolinko en su texto curatorial.
Entre las piezas más destacadas se encuentra una pintura informalista temprana, muy difícil de encontrar, que el propio artista intervino años más tarde. Esta superposición de capas temporales refleja el método de trabajo experimental que caracterizó toda su producción artística.
La exposición revela también el compromiso político de Vigo a través de sus obras. Aparecen referencias a Abel Luis "Palomo", su hijo secuestrado en 1976 durante la dictadura militar, así como alusiones a la masacre de Trelew de 1972. Estos elementos convierten a la muestra en un testimonio histórico además de artístico.
La figura de Elena Comas, artista y traductora que fue pareja de Vigo, también tiene presencia en las obras. Comas fue clave en el desarrollo intelectual del artista, traduciendo textos de Marcel Duchamp y colaborando en las revistas Diagonal Cero y Hexágono 71, publicaciones fundamentales para la escena artística argentina de los años 60 y 70.
Las obras experimentales de Vigo desafiaron las categorías tradicionales del arte, lo que dificultaba su participación en premios y concursos oficiales. Su producción obligaba a la academia a "borrar las fronteras de las definiciones", colocándolo en una posición única dentro del panorama artístico nacional.
La muestra también destaca la conexión de Vigo con movimientos posteriores como el arte urbano y el graffiti, anticipando formas de expresión que tomarían fuerza en los años 80. Sus señalamientos sobre la poética colectiva y la protesta urbana mantienen vigencia hasta la actualidad.
'Xilo Vigo' representa una oportunidad única para que el público porteño acceda a una versión más experimental del artista platense, revelando aspectos desconocidos de su producción que permanecieron ocultos durante décadas en archivos privados.

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