Una revolucionaria técnica de ADN desarrollada en Bélgica promete transformar la investigación de casos de abuso sexual en Argentina y el mundo. El método, denominado SpermFACS, permite detectar material genético del agresor hasta cinco días después de la agresión, incluso cuando hay una sola célula del atacante por cada 7.500 de la víctima.
El hallazgo fue realizado por el equipo del Dr. Bram Bekaert, especialista en genética forense del hospital universitario UZ Leuven, en conjunto con la universidad KU Leuven de Bruselas. La nueva tecnología es entre cinco y siete veces más sensible que las técnicas forenses actuales.
"Nuestra nueva prueba puede marcar una diferencia sustancial para las víctimas de abuso sexual y violación", afirmó Bekaert. El científico destacó que muchas víctimas no acuden inmediatamente a la policía por estado de shock, rechazo y miedo, lo que hasta ahora limitaba las posibilidades de obtener evidencia genética útil.
Los métodos tradicionales de análisis de ADN suelen ser ineficaces pasadas las 48 horas del ataque. Sin embargo, SpermFACS puede obtener perfiles genéticos confiables hasta al menos cinco días después de la agresión sexual, lo que amplía significativamente la ventana de oportunidad para la investigación judicial.
La técnica combina métodos existentes con clasificación celular por fluorescencia, un sistema que reconoce y selecciona células individuales. Funciona mediante un líquido especial que hace que solo se iluminen las células del agresor, mientras una máquina de alta precisión las extrae una a una, separando su ADN del de la víctima.
"La técnica también puede ayudar en expedientes complejos, como casos con cantidades mínimas de espermatozoides o situaciones donde haya varios posibles autores, así como en agresiones grupales", explicó el experto en ciencias biomédicas forenses.
Para los laboratorios forenses argentinos, esta innovación representa una oportunidad única. El método ya fue validado conforme a estándares internacionales y publicado en la revista científica Analytical Chemistry. Crucialmente, no está patentado, lo que significa que los laboratorios del país podrán implementarlo sin restricciones de licencias.
El equipo científico trabajó en este proyecto desde 2022, realizando pruebas en un laboratorio con realidad virtual donde estudiantes analizaban escenas del crimen. Ahora se centran en miniaturizar la técnica para analizar muestras en un microchip, lo que aceleraría aún más el proceso y permitiría aplicarla en ropa y otros objetos.
Esta innovación llega en un momento crucial para Argentina, donde las denuncias por violencia sexual enfrentan altos niveles de impunidad por falta de evidencia científica. La nueva técnica podría fortalecer significativamente el sistema judicial en estos casos, proporcionando pruebas sólidas que respalden a las víctimas y faciliten la condena de los agresores.

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