Una nueva modalidad de estafa digital está afectando a vecinos de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano que ya fueron víctimas de fraudes online. Los delincuentes vuelven a contactar a las personas estafadas prometiéndoles recuperar el dinero robado, cuando en realidad buscan concretar un segundo fraude.
Este tipo de engaño, conocido como "recovery scam" o estafa de recuperación de fondos, aprovecha el estado de desesperación y vulnerabilidad emocional de quienes ya perdieron sus ahorros. Los contactos llegan por WhatsApp, redes sociales, llamadas telefónicas o correos electrónicos, muchas veces con apariencia profesional y hasta simulando pertenecer a organismos oficiales.
Según advierte Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, "a los estafadores solo les importa hacer dinero y aprovechan cada oportunidad para conseguirlo. Si se cayó en un fraude, no se debe bajar la guardia ya que no dudan en explotar la desesperación por recuperar los fondos robados".
Los ciberdelincuentes suelen comprar bases de datos de víctimas o reutilizar directamente la información que obtuvieron en la primera estafa. Se presentan como abogados especializados, agentes de recuperación de fondos, representantes de bancos o incluso como miembros de fuerzas de seguridad que supuestamente ya localizaron el dinero perdido.
La mecánica central consiste en pedir dinero por adelantado antes de realizar cualquier gestión. Los delincuentes justifican ese cobro con distintos nombres para aparentar legitimidad: "tasas administrativas", "gastos de transferencia", "impuestos de liberación" o "comisiones de gestión".
En muchos casos aseguran que ya existe un "reembolso aprobado y listo" para liberarse, pero que para acceder a esos fondos se requiere un pago previo. "Básicamente es una forma de estafa de pago por adelantado", explicó López.
Los especialistas recomiendan prestar atención a ciertas señales de alerta que se repiten en este tipo de engaños. Si alguien asegura que puede recuperar el dinero "garantizado" o afirma que ya tiene los fondos listos para transferir, es una alerta importante.
La urgencia artificial es otra herramienta clave de los ciberdelincuentes. Frases como "tenés pocas horas", "el dinero se libera hoy" o "si no pagás ahora perdés el reembolso" buscan evitar que la víctima piense con calma y consulte con terceros.
Los especialistas alertan especialmente sobre solicitudes de transferencias bancarias a cuentas desconocidas, pagos en criptomonedas o envío de dinero por servicios de remesas, ya que estos métodos complican enormemente recuperar el dinero una vez concretada la operación.
El auge de las inversiones online y las criptomonedas multiplicó las oportunidades para los ciberdelincuentes, especialmente en el AMBA donde se concentra gran parte de la actividad financiera digital del país. A esto se suma que muchas víctimas sienten vergüenza o desesperación tras haber sido engañadas, lo que facilita que vuelvan a caer cuando alguien aparece ofreciendo una solución rápida.
Los especialistas coinciden en que la mejor defensa sigue siendo la prevención: desconfiar de promesas demasiado buenas, verificar cada contacto y evitar tomar decisiones apresuradas cuando hay dinero involucrado. Ninguna empresa seria puede garantizar la recuperación de dinero perdido en fraudes online, especialmente cuando intervienen criptomonedas o transferencias internacionales.

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