Nissan Argentina anunció la firma de los acuerdos definitivos para transferir la distribución de sus vehículos, repuestos, accesorios y el Plan de Ahorro a un consorcio integrado por el Grupo SIMPA (80%) y el Grupo Tagle (20%). El traspaso formal de la operación se concretará el 1 de diciembre.
El cambio central está en el modelo de negocio: la marca deja de operar como filial directa corporativa y pasa a funcionar como importador oficial. De esa manera se integra a la NIBU (Nissan Importers Business Unit), la división regional que administra más de 30 mercados atendidos por distribuidores independientes en América Latina.
El primer mensaje fue para los usuarios y ahorristas. El saliente presidente de Nissan Argentina, Ricardo Flammini, dijo: “Esta presentación es para llevarles tranquilidad a los clientes”. Añadió que se mantendrán el portafolio de productos y las renovaciones previstas, que el 80% del equipo humano se mantendrá sin cambios y que no habrá modificaciones en la red de 21 concesionarios en todo el país, que suman 65 puntos de venta y servicio.
La compañía respaldó la continuidad de las garantías vigentes, el abastecimiento de piezas de postventa, la atención técnica y los contratos del Nissan Plan de Ahorro. Además, el traspaso societario contempla que ocho de cada diez empleados de la estructura corporativa actual pasen a formar parte del nuevo importador.
El Grupo SIMPA, compañía nacional de perfil familiar con medio siglo de historia, aportará el 80% y creará una división exclusiva para el negocio. Su trayectoria incluye plásticos, herramientas y el ensamble e importación de motos como KTM, Royal Enfield y Husqvarna.
El 20% restante estará en manos del Grupo Tagle, grupo cordobés con una gran trayectoria operando concesionarios de autos en el país.
Martín Schwartz, director de Grupo SIMPA, reconoció que “hacía mucho tiempo que teníamos un ojo puesto en el negocio automotor y descartamos muchas oportunidades hasta que apareció Nissan”. Subrayó que tienen capacidad industrial en su planta de Pilar y capacidad institucional para hacer que las cosas funcionen.
También se mostró entusiasmado al subrayar que “con una red de primer nivel y la expectativa de nuevos acuerdos de intercambio con México, Estados Unidos y Japón, vemos una gran oportunidad de hacer crecer este negocio”.
El objetivo del flamante importador, trazado sobre un plan a cinco años, apunta a normalizar el abastecimiento para recuperar cuota de mercado y pasar del 2,4% actual a un piso del 3%, posicionando a la plaza argentina como el mercado número uno dentro de la órbita de NIBU.
El rediseño comercial se apoya en la renovación de la gama. Con la producción local de la Frontier finalizada el año pasado en la Fábrica Santa Isabel de Córdoba, la pickup mediana volverá a los concesionarios como importada. Nissan concentró la fabricación latinoamericana de la camioneta en Aguascalientes (México), cerrando a la par su línea de Civac en Cuernavaca. Desde allí llegarán la renovada Frontier y la actualización del Versa.
Guy Rodríguez, presidente de Nissan Latam, detalló que “las conversaciones para renovar el acuerdo bilateral entre México y Argentina están muy avanzadas y por eso ya comenzó la producción en México para la Argentina”.
Para los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, el anuncio apunta a sostener la atención en la red existente, con continuidad de garantías, repuestos y contratos. La mención a la planta de Pilar suma un dato relevante para la región: el nuevo importador tendrá capacidad industrial en la zona.

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