La City porteña vivió ayer una jornada de pura euforia futbolística con la llegada de Neymar Jr. al hotel Intercontinental. El crack del Santos, que esta noche enfrentará a San Lorenzo por la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, provocó escenas de auténtica locura en pleno centro de Buenos Aires.
El 10 brasileño aterrizó cerca del mediodía y entrenó en Casa Amarilla, donde recibió la camiseta de Boca con su nombre. La imagen del astro caminando por Puerto Madero con una bolsa azul y amarilla del Xeneize se viralizó inmediatamente en redes sociales.
"Mi pasión por Neymar empezó en la Copa América 2011, veía sus partidos en el Santos, videos de YouTube", contó Mateo, uno de los fanáticos que esperó horas en la puerta del hotel. "La magia que repartía Neymar es la que ningún jugador puede", agregó Gonzalo, su amigo, ambos hinchas de Boca.
Pero la fiebre por el brasileño no se limitó a los fanáticos. Jugadores profesionales de los grandes clubes porteños también quisieron conocerlo. Ander Herrera de Boca se acercó al hotel para saludarlo, mientras que Luciano Galoppo de River no se quedó atrás y se llevó la camiseta del crack. "Obrigado, craque. Soy tu fan", escribió el mediocampista millonario en su Instagram.
Una de las postales más emotivas fue el encuentro con un niño argentino que lleva el nombre de Neymar. El pequeño fanático logró la firma de su ídolo en una escena que se volvió viral en las redes sociales. También hinchas de Estudiantes lo esperaron en el ascensor del hotel para regalarle la camiseta del Pincha.
El brasileño había expresado previamente su entusiasmo por volver a la Argentina. Cuando se conoció el fixture de Santos en la Sudamericana, le envió un mensaje a los hinchas de San Lorenzo: "Feliz y animado por los desafíos que tengo con el Santos. Tengo la certeza que harán una gran fiesta el día del partido".
Esta será apenas la segunda visita de Neymar a nivel clubes en Argentina. La primera fue el 17 de mayo de 2012, cuando Vélez lo venció 1-0 en el José Amalfitani por los cuartos de final de la Libertadores. En aquella ocasión, un joven Gino Peruzzi de apenas 19 años logró anularlo completamente.
Para el partido de esta noche en el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo organizó un gran recibimiento y le entregará una plaqueta al futbolista antes del encuentro. El estadio de Boedo promete estar explotado para recibir a una de las mayores estrellas del fútbol mundial en suelo argentino.

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