El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permaneció 448 días secuestrado en Venezuela, reveló nuevos y estremecedores detalles sobre su cautiverio en declaraciones a Radio Mitre. El uniformado, que fue liberado el pasado 28 de febrero, describió las torturas que presenció y cómo vivió las horas previas a su liberación.
"Ese día fue un sábado. Previo a eso yo venía con una huelga de hambre, que la terminé cuando llamé a María (su esposa). Y el viernes inicié otra huelga de hambre por el motivo de que no tenía ninguna información diplomática de mi liberación", relató Gallo sobre sus últimas horas en cautiverio.
El momento de la liberación estuvo marcado por la incertidumbre y la desconfianza. "Cuando fue a verme el director el sábado a la tarde, él me dijo 'gendarme, preparate que te tengo que alistar'. Yo no me ilusioné porque no sabía si era un traslado o si era otra conversación", explicó el efectivo de Gendarmería Nacional.
Gallo justificó sus dudas recordando casos anteriores: "Ya había pasado con los hondureños, que los habían sacado 15 y no se fueron porque se cayó la negociación. Con el de Países Bajos también. Entonces, no la veía a la luz de que sí me iba a ir".
La noche de su liberación, efectivos de la DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar) lo trasladaron en condiciones precarias. "Me vienen a buscar dos camionetas, todos encapuchados. Me suben a la camioneta, encapuchado y esposado hacia atrás", recordó.
Antes de abandonar territorio venezolano, las autoridades lo obligaron a firmar documentos que falsificaban su situación. "Firmé un papel donde decía que había tenido un debido derecho procesal. Es chistoso porque no tenía nada de lo que decía ese papel. Decía que tuve acceso al patio, que tuve acceso a la comida, medicación. Que estuve en un hotel cinco estrellas", ironizó.
Actualmente, Gallo se reinsertó en sus funciones y trabaja administrativamente en la parte judicial del Centinela, en horario de 8 a 16. "Cumplo tres meses acá en la Argentina, pero bien. Estoy contenido por la institución y por la familia también", expresó.
El gendarme fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en San Antonio del Táchira, cuando intentaba cruzar desde Colombia hacia Venezuela para reunirse con su pareja venezolana María Alexandra Gómez y su hijo Víctor, que entonces tenía un año y cuatro meses.
Sobre su viaje, aclaró que tenía autorización institucional: "Claramente. Pasa que yo iba a viajar en agosto, que tenía autorización de la institución y seguro de viajero, pero me suspendieron el vuelo de COPA porque Panamá había cortado relación con Venezuela".

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