Entre febrero y septiembre, los precios en dólares de la nafta y el gasoil en Argentina subieron por encima del promedio de América Latina durante el conflicto en Medio Oriente, según Economía & Energía. En ese período, los combustibles aumentaron 16% y 20%, respectivamente, pese a los mecanismos que intentaron amortiguar el salto del petróleo.
El traslado del petróleo se suavizó con el mecanismo de buffer de YPF, que atenúa las fluctuaciones internacionales en el surtidor, y con la postergación de impuestos. El Gobierno decidió además diferir los incrementos pendientes hasta el 1° de diciembre. Según la consultora, la recaudación resignada por no actualizar plenamente esos tributos acumuló US$1.229 millones entre enero y agosto.
El tipo de cambio también pesó: entre abril y comienzos de noviembre, el dólar pasó de $1.382 a $1.539, una suba de 11,4%. En ese contexto, YPF, que concentra más de la mitad del mercado, mantuvo precios inferiores a algunas competidoras y ganó participación en las ventas, especialmente en gasoil.
Entre febrero y septiembre, las naftas de YPF aumentaron 6,6% en pesos descontada la inflación, mientras que Shell registró 7,2%, Puma 6,9% y Axion 11,1%. En gasoil, YPF aplicó una suba de 8,9% por encima de la inflación, Shell acumuló 10,6%, Axion 12% y Puma 13,8%.
En septiembre, el precio promedio de la nafta súper llegó a $2.152 por litro, equivalente a US$1,42. El gasoil común o grado 2 se ubicó en $2.378, o US$1,57. Para el bolsillo de los vecinos de CABA y el conurbano, el dato central es que el precio en dólares se mantuvo por encima del promedio regional. Según la consultora, los combustibles alcanzaron su mayor precio en dólares en mayo y luego registraron una disminución de aproximadamente 4% hasta septiembre.
YPF incrementó su participación en las ventas de naftas en 0,6 puntos porcentuales durante los primeros nueve meses de 2026 respecto del mismo período del año anterior y concentró el 56% del mercado. Le siguieron Shell, con el 22%; Axion, con el 13%, y Puma, con el 5%. En gasoil, la ganancia de YPF fue más significativa: sumó 2,4 puntos porcentuales y alcanzó el 57% de las ventas. Shell y Axion quedaron con el 15% cada una, mientras que Puma reunió el 7%. Las tres competidoras perdieron participación frente al mismo período de 2025.
El salto del petróleo fue considerablemente mayor que el de los combustibles argentinos. Entre febrero y septiembre, el Brent aumentó el 61%. En Estados Unidos, el traslado fue mucho más marcado: las naftas aumentaron 51% y el gasoil, 69% durante el mismo período. Según Economía & Energía, al encarecimiento del crudo se sumó la ampliación de los márgenes de refinación. En gasoil, el mercado estuvo presionado por las refinerías operando al máximo, las exportaciones hacia Europa y la caída de los inventarios.
En América Latina, los aumentos fueron más moderados. El promedio de los seis países relevados por la consultora —Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, México y Colombia— registró una suba de 9% en dólares en las naftas y de 15% en gasoil entre febrero y septiembre. La intervención para contener los precios fue, en general, mayor en los otros países, según aclararon desde Economía & Energía.
Brasil combinó subvenciones, recursos provenientes de un impuesto a las exportaciones de petróleo y reducciones temporales de impuestos a los combustibles. En septiembre, redujo la carga tributaria sobre la gasolina en 0,63 reales por litro y autorizó una subvención al gasoil de un real por litro para el primer período del nuevo esquema. Entre febrero y septiembre, las naftas brasileñas aumentaron 3% en dólares.

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