Una tragedia conmocionó al Hospital Durand la semana pasada cuando Juan Ignacio Sequeira, un hombre de 65 años internado por neumonía bilateral, murió tras un episodio que expone graves fallas en la seguridad del centro de salud porteño.
Según denuncian familiares, empleados del hospital y delegados del sindicato ATE, una paciente psiquiátrica ingresó a la habitación de terapia intensiva donde se encontraba Sequeira y le desconectó el respirador artificial que lo mantenía con vida.
La víctima había ingresado al Hospital Durand el 15 de mayo con un cuadro de tos y fiebre. Los estudios confirmaron una neumonía bilateral que requirió su internación en terapia intensiva, donde fue intubado y mantenido en coma farmacológico.
El estado de Sequeira se había estabilizado en los días previos. Incluso el viernes 22 de mayo, el parte médico indicaba que se encontraba estable, saturaba mejor y no registraba fiebre. Sin embargo, horas después de ese reporte alentador, la familia recibió el llamado fatal.
Germán Sequeira, uno de los hijos de la víctima, relató a medios porteños los dramáticos momentos: "A las 11:20 de la mañana mi hermano salió de visitar a mi papá, lo vio bien. Antes, a las 11 de la mañana, nos habían pasado un parte alentador porque no levantaba fiebre, saturaba bien y ya le iban a empezar a sacar algún que otro medicamento".
"Veinte minutos después nos llamaron para avisarnos que mi papá se había descompensado", agregó Germán. La secuencia fue vertiginosa: cuando la familia salía hacia el hospital, recibieron una segunda llamada confirmando el fallecimiento.
El testimonio del jefe de terapia intensiva, según relató la familia, describe una escena perturbadora. Cuando sonaron las alarmas de descompensación, el personal médico corrió a socorrer al paciente. "La primera que entró a la habitación fue la enfermera; abrió la puerta y encontró a una persona descalza enfrente de la cama, sin emitir sonido", contó Germán.
La mujer había recorrido aproximadamente 150 metros desde el pabellón de salud mental hasta el primer piso del pabellón central, donde se encontraba Sequeira. El personal médico intentó reanimarlo durante 30 minutos, pero no pudieron salvarlo.
Las versiones sobre la identidad de la mujer generan confusión. Mientras el jefe de terapia inicialmente la describió como "una indigente", posteriormente se supo que era una paciente psiquiátrica que se había escapado de su sector. Otras versiones mencionan que podría haber sido una ex empleada del hospital con problemas de salud mental.
Desde ATE, el enfermero y delegado sindical Héctor Ortiz señaló que el Hospital Durand atraviesa una "crisis estructural" que impacta en la atención. Según su denuncia, el paciente debió estar en terapia intensiva pero se encontraba en terapia intermedia por falta de camas, lo que evidencia la falta de recursos humanos y de seguridad del establecimiento.
La mujer responsable del episodio permanece bajo custodia desde el incidente, mientras la familia evalúa acciones legales por lo que consideran una falla grave en los protocolos de seguridad del hospital público porteño.

Comentarios