El fútbol argentino despide a Roque Avallay, el goleador que marcó una época en Huracán y fue pieza fundamental del equipo campeón del Metropolitano 1973. El delantero mendocino falleció este sábado a los 80 años, dejando un vacío enorme en el corazón de los hinchas del Globo que aún recuerdan aquel cantito: "Globo toque, Globo toque, que los goles los hace el Roque".
Nacido en San Rafael, Mendoza, Avallay comenzó su carrera profesional en Deportivo Maipú a principios de los años 60. Su velocidad llamó la atención de los dirigentes de Independiente, donde debutó en la Copa Libertadores frente a Boca el 24 de marzo de 1965. Un debut que recordaría para siempre por una anécdota particular: "Como la cancha estaba resbaladiza, seguí de largo después de pegar el salto. En el alambrado bajo de la cancha de Independiente me enredé las piernas en el alambre de púa, di una vuelta y caí dentro del foso".
En primera división debutó un mes después, en la fecha inaugural del Metropolitano, en una derrota 1-0 frente a Platense en cancha de River. Su primer gol oficial llegó el 16 de mayo contra Lanús en el empate 1-1. Tras una breve estadía en Avellaneda, fue transferido a Newell's en 1966, donde brilló durante cuatro años marcando 51 goles en 145 partidos.
Su buen rendimiento en Rosario le valió la convocatoria a la Selección Argentina en 1968, disputando cuatro partidos y marcando un gol. Pero su destino cambiaría para siempre en enero de 1970, cuando los dirigentes de Newell's acordaron un trueque con Huracán: Alfredo Obberti fue a Rosario y Avallay llegó a Parque Patricios.
Su primer partido oficial con la camiseta del Globo fue el 22 de marzo de 1970, en una goleada 5-3 frente a Los Andes en La Quema. En ese plantel ya estaban dos jóvenes promesas de las inferiores con quienes Roque formaría una sociedad letal: Miguel Ángel Brindisi y Carlos Babington.
El punto de inflexión llegó el 2 de mayo de 1971 con la llegada de César Luis Menotti como entrenador. El Flaco comenzó a armar el gran equipo que haría historia. La temporada 1972 fue el preludio de la gloria: Huracán terminó tercero y fue el equipo más goleador del campeonato, con Brindisi como máximo artillero con 21 goles y Avallay segundo con 17.
La pieza que faltaba para completar esa máquina de fútbol llegó en el verano del '73: René Houseman. Con el Loco en el equipo, Huracán conquistó el Metropolitano 1973, el único título de primera división en la historia del club. Avallay fue una pieza clave de ese equipo inolvidable que marcó una época en el fútbol argentino.
Los hinchas de Huracán despiden con tristeza a uno de sus ídolos, ese delantero apacible que se transformaba en un "feroz depredador de vallas rivales" cada vez que pisaba una cancha. Su legado quedará para siempre en la memoria de Parque Patricios y en el corazón de todos los que vivieron la gloria del '73.

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