La tragedia ferroviaria en España sumó una nueva víctima argentina: Agustín Randazzo, de 51 años, fue identificado entre los cuerpos hallados tras el choque de trenes ocurrido el miércoles a la altura de Toledo.
Fuentes confirmaron a Clarín que el cuerpo del hombre fue identificado en las últimas horas y se suma a las al menos 69 víctimas que dejó el accidente, un número que podría seguir subiendo mientras continúan las tareas de búsqueda.
Randazzo viajaba en el vagón número 8 del tren AVE que cubría la ruta Madrid - Sevilla. Según la información publicada, el conductor de esa formación recibió la orden de avanzar a velocidad normal desde el centro de control de la estación de Atocha, sin tener en cuenta que más adelante, en la misma vía, seguía detenido el tren Iryo que había resultado impactado.
El hombre vivía en España desde 2002 y realizaba de manera habitual el viaje entre Madrid y Sevilla por cuestiones laborales. Trabajaba en telecomunicaciones y tenía familiares directos viviendo en España, que temprano el miércoles se acercaron a comisarías madrileñas para formalizar la denuncia por su desaparición.
La noticia de su desaparición la había dado la pareja de Randazzo a través de su cuenta de X. "Llevo varias horas sin saber nada de mi pareja", escribió el miércoles y adjuntó los datos de la formación en la que viajaba. "Ni familiares ni amigos sabemos nada al respecto de su estado. Por favor ayuda. Se llama Agustín Randazzo", había agregado.
Su muerte se suma a la de otra ciudadana argentina que viajaba en el mismo tren, a un vagón de distancia: Ana Martina Conte Grand, de 32 años, que residía en España y falleció en el impacto. Su nombre se suma a los argentinos afectados por el AVE accidentado.
El choque ocurrió el miércoles a las 8:54 de España, las 4:54 de Argentina, a la altura de la ciudad de Toledo. Por el accidente murieron al menos 69 personas y hubo decenas de heridos trasladados a distintos hospitales, lo que dificultaba la identificación de todos ellos.
España seguía conmocionada este jueves por la colisión de dos trenes de alta velocidad, mientras trataba de buscar explicaciones ante su segunda tragedia ferroviaria en menos de un año. Un día después, los servicios de emergencia, ayudados por dos enormes grúas blancas y perros de la Guardia Civil, continuaban buscando víctimas entre el amasijo de hierros en el que quedaron convertidos varios vagones tras la colisión ocurrida a la altura de la localidad de Urda, cerca de Toledo, en el centro del país.
"Hay evidentemente una investigación en marcha. Esta investigación debe determinar cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe. Tendrán que estudiarse medidas que hay que adoptar para que esto no vuelva a suceder", consideró el rey de España, Felipe VI, tras visitar a los heridos ingresados en un hospital de Toledo.

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