Bob Pettit, el primer MVP de la NBA, murió a los 93 años, según informó este jueves la Universidad Estatal de Luisiana.
El anuncio lo hizo su alma mater, la LSU, tras una trayectoria que lo convirtió en una figura histórica del baloncesto estadounidense. Pettit nació en Baton Rouge, Luisiana, en 1932.
Tras su éxito en LSU, Pettit jugó once temporadas con los Hawks, primero en Milwaukee y luego en St. Louis. La franquicia se mudó después a Atlanta.
El jugador tiene su dorsal 9 retirado por los Hawks y el 50 por los LSU Tigers. Ese reconocimiento resume el peso de su carrera en la liga y en la universidad.
Pettit fue campeón de la NBA en 1958 y recibió el premio de MVP en 1956, cuando comenzó a otorgarse en la décima temporada. Lo repitió en 1959.
Su noche más memorable llegó en la temporada 1958, en el sexto partido de la serie entre St. Louis Hawks y los Boston Celtics de Bill Russell, que ya eran una potencia dominante.
En ese juego, Pettit anotó 50 puntos, récord en un partido de las Finales en aquella época, y condujo a una victoria por 110-109 que le dio el título 4-2.
Lo extraordinario fue que no solo fue el máximo anotador: cargó prácticamente con todo el equipo en el momento decisivo y consiguió el campeonato frente a los Celtics, que aún no habían construido completamente su dinastía.
Ese fue el primer y único título de Pettit, además del único campeonato de los Hawks mientras estaban en St. Louis. La hazaña quedó grabada en la historia de la franquicia.
Tras once temporadas, se retiró después de la campaña 1964-65 como máximo anotador histórico de la NBA en ese momento, con 20.880 puntos, y segundo en rebotes, con 12.849.
Terminó su carrera con promedios de 26,4 puntos y 16,2 rebotes por partido. En 1970, fue incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto.
A día de hoy, Pettit está en el número 45 de máximos anotadores de la historia de la NBA, justo detrás del español Pau Gasol. Esa posición muestra la vigencia de su legado ofensivo.
Los Hawks destacaron en un comunicado que Pettit fue un verdadero embajador de este deporte y un referente para innumerables aficionados. También recordaron sus 11 selecciones para el All-Star.
Su camiseta con el número 9, retirada por el equipo, sigue colgada con orgullo en el State Farm Arena como un recuerdo permanente del impacto que tuvo en la organización, según el comunicado.
Con información de Clarín y EFE.

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