La Policía de la Ciudad encontró una incógnita clave en la escena de la muerte de Tatiana Micaela, la trabajadora sexual hallada en un departamento de Retiro: los detectives de la División Homicidios no hallaron el celular de la víctima. Ese dato marcó un punto de giro en el caso y obligó a reorientar la investigación.
Ese dato llevó a que Matías Di Lello, el fiscal del caso, comience a investigar la muerte como un femicidio. El cuerpo, hallado sobre una cama, no presentaba signos compatibles con una muerte violenta. La autopsia, realizada en la Morgue Judicial, había comenzado poco después del mediodía de hoy y los investigadores aguardaban los resultados preliminares al cierre de la nota.
Di Lello ordenó también una batería de medidas para hallar al principal sospechoso y para encontrar los posteos en sitios de internet donde la víctima promocionaba sus servicios. La medida se suma a las tareas en el departamento y a la autopsia iniciada en la Morgue Judicial.
Tatiana, de 27 años, había comenzado a dedicarse a la prostitución “recientemente”, asegura una fuente del caso a Infobae. Según el testimonio de su compañera, la joven se encontraría con un presunto cliente, conocido como “Iván”.
Su muerte fue alertada hoy domingo a las 8:40 AM al 911 por su compañera en el departamento que ambas alquilaban en la calle Libertad al 1200, luego de varios llamados que la víctima no respondió. La denunciante perdió contacto con su amiga la noche anterior y decidió dirigirse al inmueble.
De acuerdo a la reconstrucción, el hallazgo del cuerpo se dio después de que la denunciante se dirigió al inmueble ubicado en la calle Libertad al 1200 y, como la puerta estaba cerrada con llave y no recibió respuesta, solicitó la asistencia de un cerrajero. Una vez dentro del departamento, encontraron a la joven recostada boca arriba sobre la cama y cubierta con una sábana.
Personal del SAME constató el fallecimiento a las 8:48 de la mañana. Asimismo, el área de Criminalística de la fuerza porteña comenzó tareas en el departamento. Las primeras actuaciones policiales indicaron que no había desorden general en el departamento ni marcas de violencia visibles en el cuerpo.
La denunciante y Tatiana Micaela se dedican al trabajo sexual y alquilan el inmueble de manera temporal para ejercer esa actividad, según su relato ante los investigadores. El relato de la compañera es uno de los ejes de la investigación, junto con la falta del celular y la ausencia de signos de violencia visibles.
Con información de: Infobae y fuente del caso.

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