La Justicia porteña agravó la acusación contra una banda de doce sospechosos por una asociación ilícita que cometió siete robos entre comienzos de marzo y fines de mayo de 2026 en zonas como Saavedra y Villa del Parque. El botín superó los $122 millones en efectivo.
Los golpes no eran arrebatos sueltos: usaban dos motos a la vez y autos de apoyo, con inteligencia previa para atacar salideras de víctimas en torno a financieras y falsas operaciones de cambio. El efectivo era el objetivo.
El fiscal Andrés Madrea, histórico del Ministerio Público Fiscal, llegó a las identidades por patentes y papeles de las motos, relevamiento de cámaras y redes sociales. La semana pasada pidió al Juzgado N°32 la detención de otros ocho sospechosos por asociación ilícita dedicada a la pistola y al pistón.
El rastro comenzó con una causa previa y un tiro en una pierna. Los dos primeros hechos fueron investigados por el fiscal José Campagnoli, con procesamientos a cargo del juez Darío Bonanno.
El 14 de marzo, en Ramallo 4500, Saavedra, un hombre escuchó «Dame la mochila o te quemo» al sentir una pistola semiautomática en la cabeza. Dos motochorros en marcha y dos autos de apoyo le quitaron $32 millones.
El 1° de abril, en Vedia al 2100, Núñez, dos motochorros y dos delincuentes en un vehículo de apoyo emboscaron a un delivery de plata con $17 millones. La víctima, ex policía, disparó con un revólver Taurus Tracker .357 y hirió en la pierna a Tomás Sobre, reincidente con seis condenas, procesado cinco días después.
Los investigadores llegaron a Marcelo Z., procesado y preso, titular de una moto y señalado como conductor en el asalto al ex policía. Cámaras lo siguieron hasta su domicilio en Anchorena, Once, según su ficha de RENAPER. Tenía tres condenas desde menor de edad por robos en CABA y La Matanza, y ya estaba procesado en otra causa del Juzgado N°57.
El otro peso clave fue el titular de un auto de apoyo, visto por cámaras del Centro de Monitoreo Urbano tras el robo. Dejó el auto en un garage del Abasto y fue a comer a un restaurante peruano; no lo encontraron y la Justicia lo declaró rebelde.
Ese segundo imputado, porteño de 38 años, ex empleado de un restaurante de sushi y ex presidiario, se convirtió en el principal acusado del expediente de Madrea, con su novia segunda en la lista de ocho acusados. El fiscal pidió su detención, la de sus cómplices y la conexidad con la causa de Bonanno.
La causa describe una estructura que operó en barrios porteños y dejó un saldo de más de $122 millones en efectivo. Uno de los asaltos, ocurrido el 11 de mayo de 2026, fue descrito como particularmente llamativo. Con información de: Infobae.

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