Miles de fanáticos se congregaron desde la madrugada en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, partido de Avellaneda, para despedir a Carlos Alberto "Indio" Solari. La masiva convocatoria obligó a adelantar la apertura del Microestadio Gatica de las 11 a las 10 de la mañana.
En el centro de la capilla ardiente se encuentra el féretro sobre dos columnas pequeñas, separado de los asistentes por una valla metálica. Detrás, una imagen destacada muestra el nombre "Indio", el año "1949" de su nacimiento y el símbolo de eternidad, dotando al espacio de un significado especial para los seguidores del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El aforo del recinto permite 180 personas simultáneamente, lo que facilita un control eficiente del ingreso. Personal de seguridad, especialmente mujeres con pecheras blancas con la inscripción "Indio", resguarda el área y organiza el acceso para mantener la tranquilidad en el microestadio ubicado en el sur del Gran Buenos Aires.
La vigilia comenzó la noche del sábado, cuando cientos de seguidores se apostaron sobre la avenida Bartolomé Mitre, a pocos metros del predio municipal. Con el correr de la madrugada, la llegada masiva de fanáticos desde distintos puntos del AMBA impulsó la decisión de adelantar la apertura del velatorio.
Las autoridades no fijaron un horario límite para la despedida y consideran la posibilidad de extender el acceso hasta el lunes o incluso el martes, con el fin de que todos puedan ingresar y participar del homenaje. En los alrededores del microestadio, la expectativa sigue creciendo a medida que más personas se acercan desde Capital Federal y el conurbano bonaerense.
La muerte del Indio Solari, ocurrida el viernes pasado, conmocionó al rock argentino y especialmente a los miles de seguidores que durante décadas siguieron a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y luego a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Villa Domínico se convirtió así en el epicentro de una despedida histórica para una de las figuras más emblemáticas de la música popular argentina.

Comentarios