Guillermo Francos volvió a poner en el centro el debate electoral de 2026 y adelantó que los partidos de La Libertad Avanza “van a participar en la elección juntos”.
El ex jefe de Gabinete sostuvo, en diálogo con Futurock, que en la oposición “todavía no está en claro quién va a estar” y que varios gobernadores podrían apoyar un gobierno que siga el rumbo actual.
“En muchos casos, gobernadores que se han visto beneficiados en sus provincias con estas medidas que ha tomado el gobierno nacional de convocar a la inversión extranjera, dándole estabilidad y generándoles confianza, también van a estar de acuerdo en apoyar a un gobierno que siga este rumbo, porque el otro es la incertidumbre”, expresó Francos.
La señal llega en un momento en que Javier Milei ya adelantó su campaña por la reelección y pidió que los argentinos lo confirmen con su voto el año próximo para que el plan continúe.
El presidente señaló que los resultados de las transformaciones prometidas para esta gestión comenzarán a sentirse después de 2027, una idea que también planteó ante empresarios y trece gobernadores durante la Argentina Week de París.
En esa línea, el mandatario habló de esperar hasta 2028 para que el país tenga el mejor año económico de su historia, un mensaje que busca instalar la paciencia como condición para la consolidación del modelo.
Para Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, el anuncio no es solo electoral: la continuidad de la política de inversión, estabilidad y confianza condicionará el costo de vida y la actividad en el área metropolitana.
En el conurbano, la promesa de resultados futuros puede ser leída como una extensión de la espera, mientras que en CABA el discurso de previsibilidad aparece como un activo para la actividad.
El mensaje de Milei y Francos también instala una disputa sobre el calendario: si el gobierno necesita el respaldo electoral de 2026 para sostener su plan, la campaña se anticipa y el debate económico se vuelve electoral antes de tiempo.
La estrategia, según el propio relato oficial, combina la promesa de una “tierra prometida” con la advertencia de que la alternativa sería la incertidumbre. En un país con memoria de crisis, esa combinación busca transformar la paciencia en capital político.
De cara a 2026, la pregunta que queda en el aire para los porteños y bonaerenses es si la continuidad del gobierno nacional traerá mejoras concretas en el bolsillo o si la espera se extenderá más allá de lo prometido.

Comentarios